El individuo tiene siempre algo más que hacer o aprender: cada día suele ser un nuevo reto para mejorar lo que ya tenemos hecho. Decía Baden Powell –fundador del movimiento scout a nivel mundial- que había que dejar el mundo en mejores condiciones de cómo lo encontramos, y así suele suceder, porque en toda actividad hay la esperanza de mejorar, de hacer algo diferente que implique desarrollo, palabra casi mágica pero posible para todos nosotros.
Los primeros curanderos tenían una serie de conocimientos que pretendían aliviar a los demás: yerbas, tés y otras cosas –incluyendo conjuros y hechizos- fueron empleados cuando la medicina tenía sus primeras manifestaciones formales.
Surge la carrera de la medicina y los medicamentos toman forma, dejando atrás la herbolaria, aunque hoy en día se ha generalizado su uso. La industria farmacéutica crece a la par con la tecnología y la ciencia, y hoy en día tenemos maravillosos equipos que nos llevan a encontrar bienestar físico.
En Tamaulipas hemos visto, a través de los años, la manera en que se incorporan nuevas tecnologías que tienden a facilitar el trabajo de los doctores y los equipos que están laborando en clínicas, institutos y hospitales.
Aún recordamos en los años ochentas cuando el Hospital General de esta ciudad Victoria era considerado un “elefante blanco” y constituía un estorbo urbanístico. Fue reconstruido, inaugurado y hoy en día es un referente en la atención para los que aquí vivimos.
Llegaron los equipos: TAC –Tomografia axial computarizada- y luego los aparatos de ultrasonido, o los de diagnóstico que se encuentran instalados en el laboratorio de análisis.
Las autoridades del estado han procurado que tengamos lo mejor de lo mejor; de esta forma, nace el Centro Oncológico y otras opciones. No podemos olvidar que doña Leticia Cárdenas de Martínez Manautou impulsó fuertemente la construcción del Hospital Infantil de Tamaulipas, orgullo de la autoridad local y sitio donde miles de pequeños han encontrado la salud.
Podríamos contar todas esas cosas que han surgido en estos años, y llegar a nuestros días, cuando vemos el recorrido que lleva a cabo el secretario de salud Norberto Treviño García Manzo por instalaciones de la entidad, buscando hacer el análisis de los recursos existentes, a manera de adaptar lo mejor de la tecnología médica en las unidades al servicio de todos nosotros. Es importante destacar que se ha invertido mucho dinero en ello, y aunque no lo sentimos o lo vemos, aunque no pensamos que fuera una inversión significativa, tenemos la garantía de que se está empleando lo mejor para nuestra salud.
Dice el funcionario que se busca evitar que el equipo caiga en obsolescencia, ya sea por falta de personal capacitado o carencia de insumos, de accesorios o falta de mantenimiento, lo que se conjura con una planeación adecuada y que se debe llevar al pie de la letra para garantizar que lo que se ha gastado en salud siga siendo eficiente.
El secretario García Manzo está preocupado porque tengamos lo necesario, y para ello se alienta la investigación médica e innovación de técnicas para eficientar el servicio y hacerlo de calidad, siempre de la primera calidad.
Recuerda que el Plan Estatal de Desarrollo 2011 – 2016 incluye las inversiones, físicas, económicas y humanas que nos permitan saber que hay lo que se necesita. Ejemplos, tenemos muchos: las clínicas y hospitales del IMSS tienen infraestructura y personal capaz de enfrentar los más grandes retos en toda disciplina médica.
En ese sentido, los servicios de salud tamaulipecos pugnan porque usted y yo sepamos que hay garantía para confiar en los servicios del estado en este rubro, y de esta manera, confiar. Exigir a las autoridades que haya servicios de salud eficientes, pero lo más importante quizá: que sepamos manejarlos y recibirlos, de acuerdo al entorno en que nos encontremos.
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Atentamente: Mtro. Carlos David Santamaría Ochoa ¡Ten un buen día!