Quienes vivimos con enfermedades que no se curan, principalmente las llamadas crónico-degenerativas, tenemos algunos aspectos qué observar a manera de poder vivir adecuadamente. La calidad de vida que imprimamos a nuestra existencia resultará fundamental para poder ser lo que somos… y no dar molestias a quienes son nuestros seres queridos.
Somos de la idea de que no se vale no cuidarse porque alguien se hará cargo de nosotros, y por consiguiente, le estamos estorbando en su proyecto personal de vida. Quien piensa ser un empresario, comerciante o profesionista exitoso a veces ve truncos sus proyectos por razones que entendemos pero que no se justifican: cuidar al padre, la madre, los abuelos o algún familiar que requiere de cuidados especiales implica sacrificar cosas propias, y eso, cuando ha sido por consecuencia de un mal cuidado, no se vale, o al menos, eso es lo que pensamos.
Y quienes vivimos con diabetes mellitus requerimos de cuidados especiales, sobre todo, cuando hemos entendido que el autocuidado es fundamental en la calidad de vida a la que aspiramos, y a ser independientes hasta los últimos días de nuestra existencia.
Se necesita una buena y adecuada atención médica, alimentación balanceada y suficiente, así como actividad física que resulta determinante. Quienes no observamos estas tres bases del tratamiento, padeceríamos casi en forma segura las consecuencias que se pueden traducir en problemas de ojos, riñones y terminales nerviosas y circulación, conocidos como retinopatía, nefropatía y neuropatía
Es entonces donde los cuidados resultan importantes. En el Sector Salud nos ofrecen atención, medicamentos y orientación, no así algunos insumos que resultan fundamentales como son las tiras reactivas para utilizar los monitores de glucosa, aparatos que nos permiten saber en cualquier momento, de manera fácil y rápida, los niveles de azúcar en la sangre que tenemos, y eso nos ofrece la posibilidad de tomar las medidas conducentes en tiempo y forma.
Hemos pedido a través de los años que nos puedan ofrecer jeringas para insulina, insulina en plumas para aplicación segura y tiras reactivas, sin el éxito que quisiéramos.
Es entonces que optamos por comprar tanto el monitor como las tiras, pero ahora resulta que las farmacias y tiendas de autoservicio no tienen las tiras necesarias; casi nunca hay de las dos o tres marcas disponibles, y es cuando tenemos problemas para cuidarnos. No se vale que por falta de previsión no podamos checarnos, y es porque en las farmacias no consideran importante o no les interesa el cuidado de la gente, sino más bien, lo que les es prioritario es el negocio que significa tener diabéticos como clientes, porque vaya que consumimos productos. Somos un buen negocio.
Nos gustaría que dentro de los reglamentos para farmacias se estableciera la obligatoriedad de que haya insumos suficientes, ya que no podemos optar por su racionamiento oficial, al menos sí que se puedan comprar.
No hay forma de adquirirlos, no hay forma de comprarlos, y el resultado puede ser un control deficiente que, traducido en acciones de salud, significa que habrá problemas con esas personas que dejan de cuidarse.
Tenemos que hacer causa común los comerciantes, pacientes, médicos, instituciones de salud, autoridades y todos los que tenemos que ver con una buena estadística, para entonces, contar con todo lo necesario que nos permita cuidarnos.
El autocuidado significa, en pocas palabras que haya menos complicaciones, y lo mismo quiere decir que habrá una mejor generación de tamaulipecos.
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