Visitar los hospitales nunca ha sido algo que deseamos, y la mayoría de la gente pensará igual: enfermos a quienes visitar o acudir para un tratamiento, procedimiento médico o quirúrgico y algo por el estilo siempre serán lo menos deseable, sin embargo, el hecho de que haya opciones para encontrar la salud resulta gratificante.
Hace tiempo –comentamos en colaboración anterior- el Hospital General de Ciudad Victoria era un proyecto del doctor Emilio Martínez Manautou, quien fungiera como secretario de Salud en el país y luego como gobernador de Tamaulipas.
Años después, el hospital se convirtió en realidad, propiciando que hubiera una importante cobertura para los tamaulipecos. Hoy hay otros retos y necesidades.
El gobierno federal instrumentó un ambicioso programa, propiciado –hay que reconocerlo- por el muy estimado doctor Rodolfo Torre Cantú, y promovido ante la Federación.
Si fue gestión federal o estatal, la verdad es que a pocos importa: los usuarios y ciudadanos queremos ver realidades de donde provengan.
A través del tiempo, viene el secretario de Salud nacional a inaugurar el inmueble, cuando el titular del ramo en la entidad era Juan Guillermo Manzur Arzola. A la fecha, tenemos infraestructura hospitalaria que bien puede cubrir nuestras necesidades.
¿Carencias? Siempre habrá algo que falte o que no se haga adecuadamente, y eso aplica para todos los hospitales del país. La verdad es que el Hospital Regional de Alta Especialidad es una realidad y muchos tamaulipecos hemos tenido que utilizar su infraestructura y servicios, lo que nos ha causado una muy buena impresión.
Hay quien insiste en competir si es federal o estatal la responsabilidad. No nos gusta este tipo de debates, porque los mexicanos creemos en la autoridad y punto, sea de donde sea, y sabemos entender los orígenes, de forma tal que a la hora de emitir un voto electoral, tendremos la conciencia de saber a quién se lo entregaremos, de acuerdo a lo que hemos visto o recibido.
La mejor campaña política que puede hacer un partido es a través de los servidores públicos que logra involucrar en la administración de cualquier nivel.
Pero en contraparte, lo que más nos molesta es que unos y otros se vanaglorien de ser ellos los “únicos” o salvadores. No va por ahí, porque la salud no tiene colores, partido ni clase social.
En ese sentido, el secretario de salud en Tamaulipas Norberto Treviño García Manzo ha insistido en sus colaboradores que hay que mejorar los servicios, y cuando unos piensen que ya estamos a tope con la calidad, hay que volver a revisar para que ésta no decaiga por ninguna razón.
Podemos asegurar que se tiene una cobertura buena en la entidad, y nada tenemos que pedir a otros estados; Tamaulipas ha sido cubierto en buena forma por la gestión ante la Federación, y en parte fundamental porque la secretaría de Salud estatal se ha aplicado a atender los principales problemas de la población.
Lo único que no nos gusta del Hospital Regional de Alta Especialidad es la poca afluencia de pacientes, porque una inversión multimillonaria como la que se tiene ahí merece ser aprovechada por todos, porque finalmente, se ha hecho con recursos nuestros.
¿Qué falta? ¿Promoción? Suponemos que no, porque la gente acude donde hay calidad, solo que es muy probable que lo que esté causando barreras es el hecho de presumir si es federal o estatal.
El Hospital es de todos, y lo atienden todos, de cualquier color o partido, y lo que importa es que no baje su calidad de atención, punto.
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Atentamente: Mtro. Carlos David Santamaría Ochoa ¡Ten un buen día!