[1].jpg)
– Hipocresía televisada
Hugo Reyna/EnLíneaDIRECTA
Reynosa, Tamaulipas.- Como si hubiese sido planeada una sincronía en la programación de las televisoras estadunidenses con sus pares en México, desde hace unos días han incrementado el contenido de información y “programas especiales” en la víspera del decimo aniversario de los atentados terroristas en Nueva York el 11 de septiembre de 2001.
Televisa y Tv- Azteca compiten en “reportear” los hechos de hace una década- como no lo hicieron jamás- dedican amplios espacios en sus noticieros para hacer énfasis de la tragedia y recordar con rigurosa cronología lo ocurrido, repiten los mismos segmentos y análisis hasta el hartazgo que se hace acompañar de “dolientes” conductores como Adela Micha o Carlos Loret de Mola, al verlos a cuadro con sus rostros abatidos, uno esperaría que en cualquier momento romperán en llanto ante las cámaras.
LA MORBOSA PROPAGANDA EN EUA
Habituados a sacar siempre raja patriotera- aun a costa de tragedias como las del 11 de septiembre- las televisoras de Estados Unidos se envolvieron en la bandera de las barras y las estrellas para incitar al orgullo americano y mandar a través de las cámaras toda clase de propaganda y filosofía barata.
CNN, NBC, CBS y ABC, así como FOX se han encargado de saciar su apetito morboso y amarillista, elaborando toda suerte de programas, mesas de discusión, análisis interminables, todo en vísperas de la conmemoración de los ataques al World Trade Center.
Tom Brokaw, conductor estelar de noticias de la cadena NBC estrenó el pasado viernes la serie 9/11 America Remembers, en donde hizo un recuento de los acontecimientos y entrevistas a sobrevivientes y autoridades que tomaron parte en aquel día en que la seguridad nacional estadunidense fue rota con aviones comerciales.
En suma nada nuevo, más que explotar la tragedia para justificar al gobierno en las acciones extralegales que dieron pauta a leyes extraterritoriales que impactaron a todo el mundo.
El “trabajo periodístico” de las televisoras en EUA no aporta nada y se enfoca a repetir como letanía las imágenes grabadas para la historia con el derrumbe de las torres gemelas ante impávidos y sorprendidos estadunidenses en la capital del mundo.
Más allá de su análisis parcial, las televisoras evaden su responsabilidad y pasan a convertirse con las mexicanas en simples voceros oficiosos y utilizar el dolor de las víctimas para su lucro y fines del rating.


