– Confirma alcaldesa magdalena peraza guerra asistencia de 16 mil personas.
Liliana Rivera Grimaldo/EnLíneaDIRECTA
Tampico, Tamaulipas.-En punto de las 22: 30 horas de este jueves 15 de septiembre, la alcaldesa de Tampico, Magdalena Peraza Guerra, se convirtió en la primera mujer en la historia de esta ciudad, en salir al balcón central del Palacio Municipal, y vitorear a los héroes que nos dieron patria y libertad, en el marco del 201 aniversario de la Independencia de México.
“Mexicanos: ¡Vivan los Héroes que nos dieron Patria y Libertad¡
¡Viva Don Miguel Hidalgo y Costilla! ¡ Viva José María Morelos y Pavón! ¡Viva Doña Josefa Ortiz de Domínguez!¡ Viva Ignacio Allende! ¡Viva Juan Aldama! ¡Viva Mariano Matamoros! ¡Viva Vicente Guerrero!¡ Viva la Victoria de Tampico de 1829¡ ¡Viva la heroica ciudad y Puerto de Tampico! ¡ que viva Tamaulipas Altiva y Heroica! ¡ que Viva México!¡ que Viva México! ¡ que Viva México!”
Enseguida los asistentes que se calcula en 16 mil personas, concentradas en la plaza de armas entonaron el Himno Nacional Mexicano, la alcaldesa explicó este día, que el total de familias que se congregaron es señal de la confianza en las autoridades.
“Se rebasaron las expectativas, tuvimos una afluencia de unas 16 mil gentes que abarrotaron las calles de la zona centro, había alegría y ustedes vieron que se celebro el Grito, los fuegos pirotécnicos y después el baile en la plaza, eso es tener ánimo, tener entusiasmo, ganas y decir los mexicanos podemos salir adelante”.
Sin embargo cabe mencionar que hubo familias que se retiraron antes de que se realizará el tradicional “Grito de Independencia”, algunas expresaban su temor porque no hubo arcos detectores de metales, y se podía ingresar a la plaza de armas que estaba cercada, sin una revisión previa ni a hombres ni mujeres, pero ya dentro de este sitio, hubo militares que efectuaban operativos, portaban un detector móvil, y justo donde se ubica la refresquería “ el globito”, se escucho en varias ocasiones gritar a uno “ve tras él trae cohetes” , apuntando a un joven que transitaba tranquilamente por el lugar, sin confirmarse después si la alarma era justificada o no, pero que ya había generado pánico tanto en asistentes como en los propios comerciantes que expendían productos.
Los niños y niñas que se percataban de la situación lloraban asustados y más aún cuando sus padres determinaban retirarse para protegerlos de cualquier posible incidente, ellos no se quería ir, pero sus padres, hacían la parada a taxis o autobuses que se circulaban por la calle Olmos que no fue cerrada a la circulación, y optaban por irse del lugar, antes que arriesgar a sus pequeños.


