No podemos pensar que algo ilegal es permitido, sería ilógico y hasta cierto punto estúpido. Quien comete actos ilegales, fuera de la ley, está mal y lo sabe aunque pretenda justificar sus acciones de cualquier forma. Lo ilegal es algo que no va con la ley, así de sencillo, y aunque sea redundante, no debe permitirse.
Santiago de Compostela es una ciudad que vive en gran parte del turismo; sus atractivos y la tumba del apóstol Santiago hacen que sea el lugar de peregrinación más importante del mundo, junto con Roma y Jerusalén: esa es su importancia, porque se le ubica en algunos años como el de más afluencia. Tan solo en 2010 que fue año santo, hubo mucho más turistas que nunca y ello repercutió positivamente en la economía local.
Cuando hay paseantes, los hoteles, restaurantes, tiendas artesanales, misceláneas, prestadores de servicios, guías y demás, ganan mucho, de ahí que se justifica el que cuiden el turismo.
En el caso del Camino de Santiago, durante el trayecto de unos 900 kilómetros la gente cuida el entorno, la seguridad y todo lo que le rodea, porque saben que la gente que pasa por ahí va “sembrando” euros en cada metro que pisa, y de eso viven.
En el verano, España vive del turismo de playa principalmente, aunque el ecológico y de aventura ha tomado un porcentaje muy significativo.
En la ciudad de Santiago de Compostela, la agrupación Hostelería Compostela y la denominada Restauración de Santiago y la Comarca han mandado a hacer un estudio y el mismo revela que hay en la zona 600 plazas hoteleras ilegales y 70 establecimientos irregulares; se trata de gente que aprovecha las temporadas “altas” para ofrecer sus hogares para alquiler, lo que consideran que es una competencia desleal. Los prestadores de servicios de hospedaje suponen que hay unas 3000 plazas fuera de la ley, que no pagan impuestos y les quitan huéspedes. Piden a la autoridad intervenga para que todos estén bien legalmente hablando, y que se pueda hacer una competencia justa y leal.
En nuestro país tenemos problemas similares, aunque no es el mismo número de turistas, claro está, pero hay quienes en forma furtiva ofrecen servicios y por ende, no pagan impuestos.
El gobierno piensa que hay que aumentar los impuestos para salir avante de esta crisis que vivimos, sin embargo, coincidimos con algunos economistas que suponen que el alza tributaria alejará a mucha gente del cumplimiento de sus deberes y propiciará la ilegalidad.
Somos, igual, de la idea de que debe haber inclusive una baja de impuestos pero a la vez una política que vigile realmente y propicie que todos paguemos impuestos y haya menos evasión.
En México la evasión es muy significativa, y si todos cumpliéramos, seguramente habría liquidez en las instancias oficiales, aunque claro, deberíamos también estar ciertos que el dinero de los impuestos se va a obra y no a cuentas personales. No queremos más nuevos ricos sexenales, queremos que el dinero de la gente luzca en obras y todo lo que se necesite.
Fácil decirlo claro, pero no es nada sencillo llevarlo a cabo porque quien tiene obligaciones tributarias grandes se las ingenia para pagar menos.
Los gallegos quieren más investigadores que capten a esas plazas ilegales de hospedaje, y suponen que eso puede aliviar un poco la crisis. En Tamaulipas, si la autoridad exige realmente, motiva premia a los que cumplan, facilita la manera de pagar impuestos y vigila celosamente su aplicación, seguros estamos que podríamos salir de esta crisis que vivimos. Ya el gobierno nos ha dado la muestra de que quiere hacer muchas cosas en bien de los demás, ahora tocará a quien debe pagar impuestos el hacerlo bien y a tiempo, y entonces, todos cumplimos y todos disfrutamos de la mano de la autoridad.
Comentarios: [email protected]