Cuando buscamos labrar el futuro a través del estudio, tenemos, en diversas ocasiones, que ver gente que vive sola, que tiene problemas económicos y emocionales con tal de estar en un sitio donde sus estudios se ofrecen en alguna universidad o institución. La soledad a veces es mala consejera, cuando se abusa de ella, como todos los abusos a que está sujeto el ser humano.
Los estudiantes tienen sus “bajas” anímicas y pro consecuencia tienen sus resultados poco favorables, además de padecer en muchas ocasiones una sensación de libertad extrema que les lleva a padecer estos excesos. Las adicciones tienen un papel muy determinante en este sentido y para ello, Tamaulipas trabaja fuertemente para lograr que no afecte a nuestros niños y jóvenes.
El Congreso del Estado ha puesto énfasis en legislar para poder prevenir adicciones; en ese sentido, la diputada Guadalupe Flores de Suárez ha mostrado una actitud que se respalda con el sentir popular, como deben ser los diputados.
Valga el ejemplo a lo anterior con el estudio de Francisco Caamaño, investigador de la Universidad de Santiago de Compostela, en Galicia, España sobre consumo de drogas y relación con fármacos, realizado en 1400 jóvenes de primer ingreso a aquella casa de estudios.
Los que fuman abusan más de los fármacos, sostiene el investigador, y comenta en su artículo publicado en la revista “Journal of Public Health” que se aplicó el denominado Test de Trastornos por el uso del Alcohol –AUDIT, por sus siglas en inglés- y además se hicieron preguntas adicionales sobre variables socioeconómicas y de expectativas sobre consumo de alcohol y fármacos.
Los resultados son interesantes: los jóvenes consumen medicamentos no recetados, principalmente para fiebre, dolor, o estimulantes, vitaminas, minerales, ansiolíticos y sedantes, lo que coincide con la Encuesta Nacional de Salud del Ministerio de Sanidad de España.
El abuso de fármacos tiene una relación muy estrecha con quienes consumen tabaco, alcohol y cannabis, o sea, marihuana, y de los jóvenes encuestados, los que viven fuera consumen 35 por ciento más medicamentos que cuando están en casa.
Al inicio del estudio, 37 por ciento de los entrevistados manifestó beber alcohol, 30 por ciento ser fumador y 20 por ciento consumir marihuana; dos años después, bajó el consumo de marihuana al 17 por ciento, de tabaco, al 29 por ciento, pero en cuanto al alcohol, subió al 53.4 por ciento. Hay que poner atención en el hábito de la bebida sin duda alguna.
El 70 por ciento más de mujeres manifestó ser bebedora que los varones.
En este sentido, hay que aplaudir y reforzar las acciones que contra las adicciones lleva a cabo el gobierno de Tamaulipas, el DIF estatal y la Universidad Autónoma de Tamaulipas, porque se han sumado esfuerzos y recursos de toda índole para tratar de salvar de estos problemas a nuestros muchachos estudiantes.
Entendemos que mucho tiene que surgir de casa, y debe ser reforzado con lo que podamos recibir de la autoridad, pero es un problema que hay que atender antes de que sea demasiado tarde.
En España hay problemas severos con el alcohol. México no “canta mal las rancheras”, pero aún estamos a tiempo de poder hacer algo en bien de ellos. Todavía no caemos en esos excesos tan desproporcionados.
La Secretaría de Salud tiene un programa contra las adicciones bastante intenso, al igual que la UAT o el DIF. Hemos de ser justos, apoyarles y de esta forma conjurar el grave peligro que implica el vivir atado a la bebida, al tabaco o a los fármacos, porque en principio los empleamos para auto recetarnos, pero después, podríamos caer en un grave, muy grave problema. Estamos a tiempo, hay que actuar en conjunto.
Confiamos en ellos, pues.
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Atentamente: Mtro. Carlos David Santamaría Ochoa ¡Ten un buen día!