Honran a niña especial vicentina

Carlos Peña Palacios/EnLíneaDIRECTA

Reynosa, Tamaulipas.- “La extrañamos muchísimo, no hay día que no tengamos algo en que recordarla”…

Se recordó a una de las pequeñitas que en Reynosa; inspiró el inicio de un arduo camino que hoy es trazado en la educación especial.

María Eugenia Cantú de Ramírez, Madre de “Maru”, comentó en entrevista: “En el altar se encuentra mi hija, María Eugenia Ramírez Cantú, le empezamos a decir Maru; para que ella fuera más fácil entenderla para ello, ella empezó educación especial, trabajamos y se formo la primera escuela, y por ella empezó Catequesis…”.

“Maru”; quien partió a los 46 años de edad contaba con un empleo en una estética, llegaba puntual y que hoy la Estancia Vicentina de Amigos Especiales recordó su característico temperamento…

Leticia Asencio de Lomeli, Pdte. Catequesis Especial Vicentina, remembró: “La recordamos con muchísimo cariño, guitarra, cantos, con sus risas y abrazos cuando nos quería, enojada cuando no nos quería, pero sobre todo; derramando este amor y nosotros su presencia“.

Esta mujer con alma de una niña representó un icono en el desarrollo de las capacidades diferentes en esta frontera, a seis meses de conocer que iba a morir, optó por apretar el paso…

“Murió creyendo que se iba a ir al cielo, al 23 de noviembre seria un año, fue muy feliz toda su vida, muy querida, ahora que vemos todas las fotos de ella, fueron muchas personas que ayudaron a que ella fuera feliz, se realizará, aprendiera a leer y escribir“, repitió su madre.

A “Maru” no le tocó ir a la escuela primaria como ahora se implementa, no solo sentó con su historia un precedente, sino un vacío también…

María Eugenia Cantú de Ramírez, Madre de “Maru”, expresó por último: “Para nosotros ha sido difícil, no ha sido fácil en este año, era la compañera de mi esposo y mía en la casa, ni modo, me hubiera dicho ella, ni modo mama, como tú quieras mama; me hubiera dicho ya párale mama no digas muchas cosas de mí”.