Maremágnum/Mario Vargas Suárez *Santos Difuntos

EL lunes fue día de Halloween; Ayer de ‘Todos los Santos’ y hoy 2 de noviembre, de los ‘Santos Difuntos’. En la jerga popular, el lunes día de ‘brujas’, ayer día de los ‘muertos chiquitos’ y hoy de los ‘muertos adultos’.
La cultura a la muerte ha sido singular entre los nacionales de este país, ya que según la región de la que hablemos, cada una tiene la forma muy peculiar de hacer y hasta de decir las cosas, pero la unidad de la cultura es la veneración a los muertos.
Quizá los lugares más emblemáticos del país, por el día de los muertos son los que se llevan a cabo en la isla de Janitzio, en el michoacano lago de Patzcuaro y la de Mixquic, en la delegación de Tláhuac del populosos distrito Federal.
En ambos lugares hay diferencias muy significativas, porque algunos habitantes de Janitzio se hacen una peregrinación en el lago, con las lanchas y redes, simbolizando el oficio al que se han dedicado la mayor parte de su vida.
El San Andrés Mixquic, aunque también fue una isla del extinto lago de Xochimilco que se unía al de Chalco, las festividades se llevan en las casas habitación de los lugareños y en el panteón, por cierto en cuyo centro se ubica la iglesia, construida en el siglo XI.
Una buena recomendación es pasar las noches del 1y 2 de noviembre en Mixquic, porque ello le permitirá no solo conocer una auténtica tradición, sino tener una vivencia extraordinaria con los pobladores, puesto que ponen de manifiesto su sociabilidad con el visitante.
La tarde noche del día 1, los jóvenes lugareños se reúnen en el centro de la plaza de Mixquic para iniciar el recorrido a pie por los 4 barrios que tiene la población. La caminata es un simulacro de cortejo fúnebre con ataúd –con un ‘vivo’ adentro que de repente se levanta mientras le van cargando- la ‘viuda’ y los ‘huérfanos’ llorándole al ‘muerto’.
Desde luego que no falta que surja ‘la otra’ que también hace drama, los amigos de una y otra terminan por armar una escena cómica, mientras la parte seria pide la ‘calaverita’ al grito de “campanero mi Tamal”.
Con lo recaudado en el recorrido armaran la ofrenda en el centro del jardín principal, naranjas, jícamas, pan de muerto, cañas, plátanos, ‘calaveritas’ de azúcar, bebidas típicas, la foto del muerto, sus principales ropas, sombrero y calzado, todo sobre papel picado y con adornos de flor de cempaxúchitl.
El día de los Santos Difuntos –hoy, 2 de noviembre- , es la ceremonia mayor, porque a partir de las 4 de la tarde los lugareños llegan al panteón en cuyo centro se encuentra la iglesia de San Andrés, para adornar las tumbas de sus familiares.
Cada tumba es lavada. La lápida se adorna con pétalos de flor de cempaxúchitl muchas veces diseñando cuadros extraordinarios que van desde una cruz, hasta el rostro de un santo.
Conforme avanza la tarde y cae la noche, las luces de velas, cirios y veladoras se empiezan a encender sobre las tumbas al grado de que no se percibe la entrada de las sombras nocturnas y mientras el visitante camina entre las tumbas.
Llama también la atención, un depósito de aproximadamente 2 mtrs. cuadrados por uno de alto –cual pileta de agua- que sirve de depósito de huesos, ésos que van sacando de las tumbas cuya vigencia ha caducado.
San Andrés Mixquic, es una población enclavada al sudoeste del DF y es la última porción de Chilangolandia, porque en sus terrenos se encuentran los límites con el municipio de Chalco, EDOMEX.
Hoy con toda seguridad las familias tamaulipecas también ponen su ‘ofrenda’, prenden su veladora, visitan la tumba y elevan sus oraciones en recuerdo del ser amado que se adelantó. La escuela también forma cultura en estas tradiciones y no es extraño que los maestros hayan puesto su ‘ofrenda de muertos’.
Comentarios: [email protected]