Los muertos de la pantalla que nos recuerdan nuestra muerte

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– El cine de zombies

Hugo Reyna/EníneaDRECTA

Reynosa, Tamaulipas.- Desde que el hombre tuvo la capacidad de razonar, meditar y comprender su momento y espacio efímero por la tierra que durante miles de años ha caminado y pareciera nunca terminar de conocer el globo. Desde entonces, el miedo a la muerte lo ha acompañado y jamás se ha alejado de cada uno de nosotros que para tranquilizar esa inquietud hemos recurrido al culto pagano a la muerte y preferir recrearla en las pantallas del cine que hasta el hartazgo nos demuestra que nuestro miedo es fuente inagotable de cintas en las cuales se trata hasta la ignominia a quienes se ofrece como desterrados y que como condenados regresan entre nosotros: los zombies.
La acechanza de nuestro miedo ancestral lo relajamos observando a los muertos vivos de las pantallas, que incluso ellos nos parecen ajenos como ficción misma de la película, asumimos que los actores son irreales y damos por sentado que son personas que jamás veremos en las calles, algún café o en la salida de la escuela de nuestros hijos.
Son utilería que sirve para recodarnos con un insano placer que tal vez algún día nosotros seremos esos muertos (aunque deseo no ser un zombie), en la clandestinidad de una sala cinematográfica nos alegra que sean ellos (los actores) y no nosotros los muertos, como si ese estado natural nunca nos tocará, en ese mismo anonimato vemos como se explota nuestro temor con fines comerciales, pero con el mensaje implícito de que luego seremos nosotros los muertos vivos (aunque también espero que no).
El cine ha sido campo fértil para impulsar y mantener encendido ese fuego del miedo que nos arropa apenas tenemos noción de nuestro ser, cierto que hay muchos quienes no profesan esa clase de espectáculos de ver alguna película del genero “gore”.
Pero todos mentirían si negaran que jamás en si vida han visto alguna película de zombies, imposible de creer, pues parece estar siempre cerca a nosotros para recordarnos que a final de cuentas la tecnología los avances de la ciencia y las amenazas propias o foráneas, tarde o temprano serán irrelevantes al fenecer.
Recuerdo que cuando vi la cinta clásica del genero zombie “Night of the Living Dead” de George Romero, me impresionó tanto que pensé que cuando la gente moría se convertía en esos seres de ultratumba y dedicaban el fin de sus días a atormentar a los vivos hasta el juicio final.
Después aprendí que nada de eso sucedía (salvo en las pantallas del cine) pero aun así no he logrado olvidar el impacto que tuve cuando niño y ver cómo ha evolucionado la creatividad para recrear historias, en donde los muertos-vivos son los protagonistas en un mundo post- apocalíptico.
De hecho ese es el peor de los miedos de muchos que conozco el solamente imaginar que los muertos regresen de la tumba los aterra (a quien no), pero admito que eso es imposible.
Aunque igual concedo el beneficio de la duda de que tal vez la imaginación se confunda con la realidad y esta supera a la primera, por alguna parte del mundo andará algún científico chiflado con deseos de dominar al mundo con un ejército de entes de terror, o tras un derrame o escape de alguna sustancia desconocida en la saga de “Los Muertos Vivos” adjudicaban al “Trioxidine” la capacidad de revivir muertos y traerlos a la vida, en fin espero que todo eso, ¡ah! me olvida del potencial riesgo de alguna epidemia de esas que fraguan los autores del cine zombie (y que a veces vemos en el mundo real, se acuerdan del SARS y de la Gripe Aviar y luego Porcina), pero vuelvo a decir ojalá que todo sea mera ciencia ficción y no haya nada de verdad, por lo pronto espero- provisto ya con palomitas- los próximos estrenos que traigan sobre como devolver la vida a quienes han muerto: ¿Alguien les habrá preguntado si realmente desean regresar al mundo que recién acaban de dejar?.