– Tierras de siembra serán reducidas a la mitad.
Gastón Monge/EnLíneaDIRECTA
Nuevo Laredo, Tamaulipas.- El campesinado de la región continúa en crisis debido a la sequía que los mantiene agobiados, por lo que tienen que acarrear agua y pastura a sus animales para que no mueran, mencionó Alejandro López Robles, dirigente del comité campesino local.
Debido a ello, dijo que el gobierno de estado los está apoyando con 84 bultos de alimento para ganaderos que cuenten con fierro registrado ante la Asociación Ganadera local, “y esperamos que caiga la lluvia para que nuestras tierras se puedan preparar para la temporada de Otoño-Invierno, porque el zacate y a no crece”, señaló.
A pesar de las inclemencias del tiempo, dijo López que continúan trabajando las tierras y apoyando al dirigente de los ganaderos, Héctor Barberena, quien tiene intenciones de pedir la declaratoria de zona de desastre para Nuevo Laredo, por la extrema sequía de más de catorce meses.
“Nunca había ocurrido algo semejante en Nuevo Laredo, y hablamos ya de catorce meses de sequía, por lo que ya perdimos muchos animales, y quienes tenían más, tuvieron que venderlos para poder sostener al resto”, explicó.
Les quitan subsidio
Al referirse al subsidio que el gobierno federal les daba a los productores del campo en la compra de diesel, dijo que es un duro golpe debido a que no fueron avisados con tiempo, por lo que los cinco mil litros de combustible que tenían por año, será una dura carga al tener que compensar ellos el subsidio de su bolsa.
“Ya tenemos dos meses de que nos quitaron el subsidio, y esperamos que nos lo repongan”, expresó.
Otros subsidios como el Progan, Procampo y Acerca, no han sufrido recortes, y tan es así que la próxima semana, de acuerdo a la versión de López, llegarán 10 tráileres con y unos molinos que nos envió el gobierno del estado.
Un programa de apoyo para la exploración de pozos profundos y la construcción de bardas para abrevaderos, tampoco ha desaparecido, y en estos programas ingresarán algunos productores que aprovecharán esos programas para almacenar más agua en sus presas y agostaderos.
“Tenemos que seguir adelante con todos los problemas que tenemos, y de las 700 hectáreas que regularmente se siembran, podrían bajar a 300, pero seguiremos adelante”, reiteró.


