Cuando la imbecilidad se usa como defensa

Hugo Reyna/EnLíneaDIRECTA

Reynosa, Tamaulipas.-“Leer es irrelevante a la hora de gobernar” decretó la lectora de noticias Adela Micha en su exposición sobrada de argumentos a favor del precandidato del PRI a la presidencia de México, Enrique Peña Nieto, tras la cruzada de defensa abierta que los espacios noticiosos de Televisa emprendieron ante el linchamiento del “Golden Boy” en las redes sociales ante su gazapo literario.
Carlos Marín de Milenio y analista de cabecera en el programa “Tercer Grado” de Televisa secundó la airada defensa de Micha y añadió “son unos ignorantes quienes atacan desde las redes sociales, forman parte de los iletrados de la historia mexicana”, antes el lector de noticias Carlos Loret de Mola ya había librado su propia escaramuza con los cibernautas que reaccionaron molestos a su columna “Historias de Reportero” publicada en el periódico “El Universal” , en donde hizo una airada defensa de Peña Nieto y juzgó el “libertinaje” que las autoridades electorales toleran en las redes sociales y concretamente en la internet (exento de la regulación impuesta a los medios de comunicación tradicionales).
Peor aún es que en la endeble y desarticulada defensa que los conductores de Televisa han hecho, atropellada y sin estrategia alguna a favor de Enrique Peña Nieto, solamente han logrado sucumbir ante al monstruo de las redes sociales que ha terminado por devorar su ya escasa credibilidad como comunicadores y que hoy los ha puesto en tela duda ante diversos actores sociales, principalmente millones de mexicanos que ahora observan cómo se deshacen como ídolos de barro, formados en las pantallas acríticas y sin margen de duda a sus “noticias”.
La duda se ha sembrado en forma contundente y su reacción visceral contra los cibernautas, las redes sociales y contra la internet, solamente se puede entender a partir del escozor, y furia desatada ante la exhibición de desprestigio y parcialidad que la televisora ha tenido siempre y la componenda que ha hecho con los políticos y sus productos fabricados a partir de campañas mediáticas y ausentes de dialogo que hoy se crean con infomerciales. Enrique Peña representa su mejor producto en el mercado televisivo, en donde la cultura es irrelevante para gobernar y la ignorancia es el único medio para ser salvados.
La incultura como arma de defensa en los conductores de Televisa, no hace sino solamente comprender la fundada virulencia a ese espacio que otorga la internet y que sus tentáculos- pese a sus esfuerzos- no han podido censurar y manipular como todo el espectro de medios en este país.
Sin embargo, hay algo que comparten Peña Nieto y los “periodistas” de Televisa, ambos son consumidos por el ego de la teleaudiencia que consideran sometida a sus deseos y voluntad y la ignorancia es mutuamente compartida, si las pantallas les han garantizado a ambos no solamente la permanencia como productos al servicio del poder, sino también como recursos de pantalla, desechables y que pronto serán sustituidos por algún nuevo reallity show o culebrón de los que acostumbra la empresa que como dijera en alguna ocasión Emilio Azcárraga Milmo; “Somos soldados del PRI y nuestro jefe es el gobierno”.