Hace ya muchos calendarios que nació… aquel 4 de enero no celebrábamos el día del periodista sino su advenimiento, sin embargo, un grupo de doctores nos ofreció noticias poco esperanzadoras: “su hijo aspiró meconio y pudo haberse complicado y tener muerte cerebral, o habérsele perforado los pulmones, o tener una perforación en el tubo digestivo, o también, puede haber sufrido muerte cerebral; en algunos casos, no hacemos mucho por su existencia porque su calidad de vida no será buena”.
Ante este panorama, la pregunta obligada: “¿Qué se puede hacer en este caso, doctor?” “si tiene fe, rece”, fue la contestación seca y fría de uno de los mejores pediatras que ha tenido Victoria en los últimos años: José Luis Yunez.
Pasaron algunos días y la madre se recuperaba en el Hospital General, pero él, luchaba –como lo hace hasta ahora- por su existencia. Se aferró a la vida como aquella raíz que permanece sujeta a la tierra, o como el pez que se resiste a salir del agua pese al cordel que le jala la existencia. Finalmente, salió adelante con todas las expectativas positivas, lo que nos generó sueños, ilusiones y una que otra situación difícil.
David llegó a experimentar la enorme calidad del CENDI UAT que dirigió Nora Braña de Adame Mier, y logró aprender de la maestra Irma Obregón De la Garza y muchas más en la escuela “Profesor Lauro Aguirre”. También, la vida nos ofreció la oportunidad de que supiera lo que es una escuela de calidad durante su secundaria y bachillerato: el Centro Educativo SURVAL fue testigo del desarrollo de un alumno de calidad. Ahí, Carlos, Carmen, Fely, Gloria, Rosario y otros compañeros hicieron de su educación una delicia. Resultado: una estancia muy productiva.
Al llegar a la formación superior, algunas dudas asaltaron al joven que finalmente encontró su destino en la vecina ciudad de Monterrey, en el estado de Nuevo León.
En el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey concluyó este viernes su período inicial para obtener el título de licenciado en Relaciones Internacionales. La ceremonia, obviamente, ha sido el máximo motivo de orgullo de sus hermanas, sus padres, su familia y sus amigos. Ha concluido una de las muchas etapas en la vida del ser humano, del mexicano, el hombre que busca un futuro para él y para todos nosotros, los que hacemos a diario que Tamaulipas siga avanzando.
El padre, el hombre, no puede sentirse más que orgulloso de que su hijo haya acabado sus estudios iniciales, porque para cualquiera, el ver que se alcanza la meta por parte de un ser querido siempre será satisfactorio y lo sabemos todos.
David ha sido el amigo y compañero, el camarada, el juez y el verdugo en ocasiones, ha sido el consejo y el hombro en el que muchos nos hemos sostenido. El hijo… de este concepto, no cabría en la colaboración el sentimiento que se genera por haber sido bendecido con un hijo de esta naturaleza.
La fe que profesamos nos hace sentir un profundo orgullo y sentido de gratitud por tener los hijos que nos han enviado, porque los tres son como tres soles en la existencia de su padre y su madre.
David es el primogénito, el bastión de la nueva generación, y hoy se convierte en el profesionista que anhelaba, motivo por el que celebramos tan especial fecha.
Día del periodista, importante, pero más aún, el que haya llegado un 4 de enero de hace ventitantos años para iluminar una casa que, durante doce años, doce largos años, tuvo en él el único motivo de atención hasta la llegada de las dos mujercitas: Daniela y Dafne, quienes seguramente estarán orgullosas de su hermano. Qué decir de la madre, de los tíos y primos: todos contentos y compartiendo este logro tan especial.
La memoria para los que no pudieron abrazar al nuevo profesionista: el amigo, el tío y la abuela que ya no están con nosotros. Todos estamos contentos por David en esta especial fecha.
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