Escuelas privadas en la mira de la SET

Benny Cruz Zapata/EnLíneaDIRECTA

Victoria, Tamaulipas.-La Secretaria de Educación Pública estrecha in inspección en las instituciones de educación privada a fin de que las mil 76 escuelas de este tipo, no solo cumplan con los registros correspondientes, sino que lleguen a la certificación de sus planes de estudio, expone Jaime Medellin Cepeda, Director de Normatividad de la SET; quien da como ejemplo en educación superior, de las 18 instituciones registradas Tamaulipas sólo se encuentran certificados con calidad nacional e internacional la Universidad La Salle, el ICEST (Instituto de Ciencias y Estudios Superiores de Tamaulipas) y los campus del tecnológico de Monterrey.

Explica que la educación privada en el estado tiene registrados a poco más de mil planteles, de los cuales 87 son de educación inicial, 423 de preescolar, 259 de primaria, 129 de Secundaria, 158 de bachillerato y 18 de estudios profesionales, cumpliendo todos y cada uno de ellos con el registro correspondiente ante la Secretaria de Educación Pública y de manera frecuente son inspeccionadas en su funcionamiento.

Asimismo admite la existencia de escuelas de las llamadas “patito”, instituciones que operan al margen de reglamentos educativos oficiales; las cuales aseguro que en monitores realizados se han percatado que este tipo de instituciones han optado por cerrar sus puertas ante la falta de demanda por parte de la población.

“Este tipo de escuelas se han ido acabando solas, ante el desinterés, sobre todo que en estos tiempos los padres de familia que invierten en educación privada para los hijos y son sumamente selectivos al momento de escoger a la institución en donde ellos van a estudiar, ya que para muchos este gasto representa un verdadero sacrificio, así que consientes de que la educación de paga tiene que estar acorde al desembolso económico, al momento de elegir la escuela en donde sus hijos van a estudiar son sumamente cuidadosos”.

Sustento que es reprobable que se sea a la educación como un simple negocio, sobre todo porque hay quienes llegan a requerir por diversas circunstancias este tipo de servicios educativos, que al operar fuera de toda regla, propician un grave problema académico a los egresados, ya que se han dado caso que ni siquiera se cuenta con validez oficial, por lo que así como llegan, pueden irse, y no hay quien responda por los daños causados a los estudiantes.

Considero necesario que los padres de familia sean los supervisores vigilantes para que las escuelas de dudosa calidad no hagan de las suyas:

“El exhorto siempre tiene vigencia, ya que no es ético ni legal que se vea a la educación privada como un negocio, pues ante todo se debe de imponer el objetivo de brindar a la población educación de calidad, que es lo que la Secretaría de Educación Pública busca, supervisando a quienes quieren invertir en la instalación de escuelas privadas”.