Hugo Reyna/EnLíneaDIRECTA
Reynosa, Tamaulipas.- Apenas un día después de haber decretado la desaparición de la Policía Preventiva en Veracruz que echó a las calles alrededor de 900 elementos. Javier Duarte de Ochoa, gobernador de Veracruz enfrentó la embestida de los grupos criminales en aquella entidad y este jueves vivió uno más de los episodios más violentos desde que asumió su mandato el 1 de diciembre del 2010.
En una jornada sangrienta y en lo que fue una elaborada ruta de sangre, células de pistoleros efectuaron un festín de asesinatos, en donde lo mismo emboscó a automovilistas que a pasajeros de camiones de transporte público a lo largo de la carretera federal Tempoal- Panuco.
Huérfano de policías locales, el mandatario veracruzano se encuentran en manos de los militares, concretamente de la Armada de México que han asumido el mando policiaco en la entidad y ahora no solamente combaten a la delincuencia, sino también a los veracruzanos que llevan semanas sumidos en la zozobra ante una indómita violenta que ha golpeado a toda la entidad.
El pueblo jarocho se encuentra alarmado ante esta última expresión de violencia y temen que se trate de tan solo el inicio de un escalda de más violencia, ante la ausencia de los elementos policiacos civiles que el mandatario veracruzano despidió, apenas el pasado martes.
Respecto a los hechos violentos de este jueves, el gobernador solamente se limitó a condenar los hechos trágicos y ofrecer sus condolencias a los deudos de las víctimas, reconociendo el trabajo y respaldo del ejército mexicano, resaltando su pronta reacción de identificar y responder a los agresores en el lugar de los hechos.
No solamente palabras de elogio hacia el ejercito tuvo el gobernador de Veracruz, si no que aprovecho para anunciar la instalación de un batallón militar en la región de Tempoal, mediante la compra de 50 hectáreas donde se asentaran los efectivos del ejército mexicano.