En mi columna de ayer comenté sobre el significado de la navidad, la fecha en algunas iglesias, la familia, los propósitos y el perdón.
Hoy 24 de diciembre escribo sobre el regalo navideño, pero el regalo desde dos perspectivas.
Por un lado le comento sobre el regalo anhelado, lo que esperamos recibir no solo de la persona indicada, sino de ‘alguien’ que se haya atrevido a interpretar el deseado regalo… con lo que nos llenarían la noche.
La economía desde luego tiene mucho que ver en esto de los regalos, porque aunque la propaganda de la Procuraduría del Consumidor (PROFECO) tuvo una campaña de ‘Regale Afecto, No lo Compre’, en realidad se hizo caso omiso, porque a todos nos gusta que nos regalen… aunque nos duela el codo desembolsar en los regalos para otros.
Llegado el momento, generalmente el 24de diciembre por la mañana y ya están todos los regalos abajo del árbol de navidad, desde luego que no falta el retrasado que hace la tradicional compra de pánico o porque se atendió de otros asuntos o de plano no encuentra que regalar.
Algunas familias acostumbran todo un ritual la noche del 24 y casi siempre se empieza con ‘la Posada’, con todo lo que conlleva, desde el paseo de los peregrinos, el pedir la posada y la infaltable piñata.
Otro de los momentos es la cena navideña, con los olorosos guisos muy especiales o de plano los tradicionales, que van desde el pavo, el bacalao o los romeritos, hasta los tamales, la carne asada y no falta en todos los casos… el brindis, donde todo es de buenas intenciones para todos.
Los rencores, malos entendidos, aclaraciones y esos motivos que hasta separaron a la familia, en el momento del brindis, los discursos y los abrazos, se relegan, se hacen a un lado y se eliminan para dar paso a una nueva oportunidad para la mejor convivencia.
Mientras que el pino navideño resguarda celosamente todo tipo de envoltorios donde se vislumbran regalos grandes, más pequeños y medianos. Casi siempre la edad es la que busca con ansia el nombre en cada etiqueta y los más entusiasmados son indudablemente que los niños.
Los ansiosos –sin importar la edad- se ‘muerden las uñas’ por arrancar el papel a esa caja enorme que tiene tu nombre y… ¡Sorpresa! Es el peor regalo que te pudieron haber hecho.
En esos momentos tus ánimos decaen, y no te queda otra más que aceptar lo que esa navidad te tocó y la verdad es que te enojas mucho por la ‘suerte’ que te ese familiar o amigo te está haciendo vivir en esta ocasión.
Aunque no todos se quedan conformes, este niño de tres años dejó muy claro que regalar libros no es adecuado para estas fechas cuando lo que más esperaba eran juguetes.
Hoy por la noche, no espere un regalo significativo, piense que la economía de todos no es similar y seguramente hay mas dispendio en unas personas que en otras y le recuerdo que ese momento de regalos es sincero, es con el afán de decirle a otros que están presentes en todo momento.
Esta noche es Noche Buena, todos celebramos el natalicio de Jesús de Nazaret y por lo tanto son momento de alegría, fe y esperanza, sobre todo porque es de regocijo familiar y muchas empresas eso intentan al permitir la salida anticipada de los empleados, para estar en familia.
Mañana 25 de diciembre es navidad, es el natalicio, es ya la llegada en la tierra de Jesús.
Sea feliz este 24 y mañana y siempre, pero sobre todo procure hacerlo en familia, con los verdaderos y sinceros amigos de siempre y adicione nuevos.
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