Benny Cruz Zapata/EnLíneaDIRECTA
Victoria, Tamaulipas.- Los estragos de la sequía que se sufrió en el año que esta por concluir esta causando estragos en los precios de una diversidad de productos como son las frutas y las verduras cuyos precios estan por las nubes convirtiendo su consumo en el lujo que la mayoría no puede pagar, así lo aseguran comerciantes del mercado local quienes pronostican que lo anterior por ejemplo, dejará a muchas mesas sin las tradicionales uvas, pues es una de las frutas más caras de la temporada ya que tan solo en una semana su precio se ha duplicado, pasando de 40 hasta 80 pesos el kilo.
Al respecto María Hernández comerciante del mercado municipal “Pedro J. Argüelles” dijo que apenas el lunes la uva globo tenía un precio de 40 pesos, pero este martes ya llegó a los 50 pesos, sin embargo no descartó que para el viernes el precio se dispare hasta a 80 pesos”.
Y lo justificó:
“ La caja con diez kilos de uva normalmente cuesta 280 pesos, pero en esta temporada llega a costar hasta el doble por lo que nos vemos en la necesidad de aumentarle nosotros también”, expresó.
Unos metros más adelante se encuentra el comerciante Pedro Gutiérrez, quien tiene su puesto justo en la puerta principal de una tienda de autoservicio, solo unos pasos lo separan del puesto de doña María Hernández, pero ahí la uva ya cuesta a partir de este martes a 70 pesos.
“Es que ahora me llegó más cara y va a subir más para el fin de semana”, adelantó.
Ambos comerciantes coincidieron al señalar que la venta de este producto ha bajado considerablemente en los dos últimos años, debido a diversos factores.
“Ya no son las ventas como en otros años, bajó muchísimo, hay muchos factores que influyen, ya la gente no tiene dinero para comprarlo, a otros ya se les pasó la tradición, ya se ven los días como cualquier otro” manifestó María Hernández.
A consecuencia de lo anterior esta en peligro uno de los rituales más tradicionales
ya que para Año Nuevo es el de comer uvas, una uva por cada campanada y en Latino América se le sumó el de pedir un deseo por cada uva comida. Esta tradición no se remonta muy lejos como muchos suponen.
Esta tradición como muchas festividades actuales fue a partir de una estrategia comercial, cuando en 1909, por un excedente de producción, los productores de uvas se inventaron la leyenda de las uvas de la buena suerte.
Lo cierto es que cada año, el precio de la uva contribuye al olvido de esta tradición que desde nuestros ancestros se realizada a las doce de la noche del último día del año.