-Persisten las violaciones a los derechos de los migrantes
Gastón Monge/EnlineaDIRECTA
Nuevo Laredo, Tamaulipas.- El año pasado, seis mil 600 migrantes fueron atendidos en la Casa del Migrante de esta ciudad, y de ellos, el 75% se trató de mexicanos deportados de Estados Unidos, lo que representa un importante aumento con relación al 50% de migrantes centroamericanos que el año pasado fueron atendidos en ese lugar.
El sacerdote católico Gianantonio Baggio, titular del albergue, comentó que en ambos casos, la tendencia tanto de los deportados como de los migrantes extranjeros, ha cambiado mucho en los últimos tres años.
Se debe de acuerdo al religioso, al reforzamiento de las políticas antiinmigrantes en Estados Unidos, lo que provoca detenciones masivas arbitrarias de mexicanos indocumentados en ese país.
Por otro lado, dijo que la violencia y la inseguridad que persiste en los estados del norte de México, obliga a los centroamericanos a cambiar sus rutas migratorias más hacia estados del noroeste.
“Esa es una de las causas, porque los migrantes centroamericanos ya no están llegando en grandes cantidades como llegaban, y este año tuvimos unos dos mil, cuando hace tres años eran ocho mil”, explicó.
Dijo el sacerdote que las violaciones, los asaltos y los secuestros continúan en el viaje de los migrantes hasta esta ciudad, pero se quejan menos de las autoridades, “aunque tienen mucho miedo de hablar cuando se les pregunta”, señaló.
Mencionó Baggio que ello no quiere decir que la migración hacia el norte se haya detenido, sino que al cambiar de rutas, muchos ya no llegan a Tamaulipas porque pretenden cruzar la frontera por Sonora.
“En este momento los que regresan a sus estados de origen es de aproximadamente el 70%, cuando el año pasado era del 50%, por lo que el 30% se queda en la ciudad con intenciones de volver a cruzar el río Bravo.
Los mexicanos deportados que son atendidos en el albergue, en su mayoría son originarios de Veracruz, Guerrero y Guanajuato, pero en menor medida llegan de otras entidades pero en mínima cantidad.
Para el próximo año, las casas del migrante continuarán con la llamada de atención en contra de quienes violen los derechos de los migrantes, sean autoridades o delincuentes, y reforzarán el trabajo de asistencia a los deportados.