Dicho sea con toda objetividad, los incrementos que se han autorizado a los salarios en nuestro país son un poco menos que ridículos: los porcentajes no reflejan el aumento a la carestía de la vida. La inflación es superior a los salarios, por lo que, técnicamente, hoy ganamos menos que antes.
Los líderes obreros, que por cierto son todo menos líderes, han puesto el grito en el cielo en ese sentido: afirman que el trabajador está cada vez más hundido en una crisis económica que no es nuestra solamente, sino mundial.
Los trabajadores se quejan de lo corto de los salarios y la cascada de incrementos que se vienen a diario; el alza en la gasolina y combustibles es uno de los principales causantes de la espiral inflacionaria, sin embargo, no únicamente se daña a los trabajadores, porque siempre se considera la parte más delgada de la cadena económica: todos los que trabajamos para vivir resultamos afectados por estos incrementos desmedidos, y los gobiernos tienen que replantear sus obras porque el dinero alcanza para menos.
Sin embargo el de Tamaulipas acaba de anunciar una serie de acciones en materia de infraestructura carretera de muchos millones de pesos. El gobernador Egidio Torre Cantú sabe que cuando hay buenas rúas se puede optar por una mayor cantidad de comercio sobre ruedas, lo que significa que la economía local se mueve para bien de muchos.
Por otra parte, el mismo gobierno tamaulipeco está tratando de desaparecer el impuesto del 2 por ciento que se paga por asuntos de hotelería y que ha servido para poco y para que quienes dirigen las cámaras del ramo pueda hacer algunos negocios cuya claridad es puesta en tela de duda por algunos de sus miembros, quienes acusan una publicidad inequitativa en muchos casos. El asunto es que se pretende dar un mayor impulso a la industria sin chimeneas, lo que significará en primera instancia la recuperación de empleos y también el incremento de éstos, que mucha falta nos hace en la entidad y el país.
Queremos saber que hay mejores cosas en este año 2012 y al parecer vienen en ese sentido. La incorporación de más elementos en el rubro de seguridad, el incremento en programas de salud en cuanto a cantidad y calidad y el ajuste que se pretende hacer en materia educativa nos dan la pauta para entender que los tiempos tienen que cambiar, que habrá algo más para muchos, y que los empleos, con estas medidas y las ferias de empleo, seguirán fortaleciendo la economía tamaulipeca, tan castigada en los últimos años por diversos factores siendo los más importantes el escaso aumento salarial y el mayor incremento en precios de bienes y servicios.
Pero en ese sentido, entendemos que hay una serie de estrategias que seguramente veremos cristalizadas y anunciadas durante el año 2012 por parte del gobierno del estado y que nos marcarán la diferencia entre lo que hay y lo que pretendemos que haya. Es importantísimo el hecho de lograr que los jefes de familia, varones y damas, tengan la certeza económica de llevar pan a su casa, porque eso inhibe actos reñidos con la ley, y es lo que todos queremos.
En este mar de dudas y preocupaciones, quienes ostenten las candidaturas a presidente de México harán una serie de pronunciamientos y promesas, de esas que estamos acostumbrados a escuchar y a que se les olviden; en la entidad, entendemos que es difícil el llegar a un cien por ciento de cumplimiento, pero el número de puestos de trabajo que se han generado en 2011 nos permite ser optimistas en ese sentido y pensar que habrá mayores oportunidades.
Para su total aprovechamiento será menester que la gente sepa ubicarse adecuadamente, resultando la preparación profesional una de las armas más importantes: la formación universitaria, los posgrados y esas cosas serán muy importantes para que nuestros hijos encuentren ese hueco en el mercado laboral que les permita crecer y formar un patrimonio propio, en aras de constituirse como jefes de una familia más.
Tenemos optimismo, no cabe duda, y por ello aplaudimos las políticas de incremento laboral, no así las que hablan de aumento en el salario mínimo y que hace décadas son una total y completa burla al ciudadano.
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