Entre Nos/Carlos Santamaría Ochoa *Día del periodista

La tradición marca que hoy es el día del periodista, y nos lleva al recuerdo de aquella historia de periodistas y editores, en las que en una fecha los segundos se reunían para “celebrar” la libertad de prensa con el presidente en turno, y los segundos tenían su día de trabajo como cualquier otro, con la diferencia que ocasionalmente se recibía uno o dos telegramas de felicitación.

El 4 de enero se ha constituido hace ya muchos años, y entre otras cosas, la tradición en Victoria, capital de Tamaulipas nos invita a participar en la ceremonia religiosa que se lleva a cabo con el Pbro. David Martínez Reyna, por lo general, en la Catedral del Sagrado Corazón de Jesús; en esa fecha, en una organización comunitaria que es dirigida en cierta forma por dos o tres colegas que año con año están pendientes, el religioso nos ofrece su bendición y una homilía que tiene mucho que ver con el respeto a la expresión de cada individuo, así como también el hecho de procurar manejarse con una verdadera ética periodística, en la que lo principal es el compromiso que se tiene con la sociedad.

En alguna ocasión, dirigentes o funcionarios organizan algún convivio para recordar el día, sin embargo, lo anterior ha sido duramente criticado por unos que no son requeridos en este sentido, y asumen que hay favoritismos.

De lo que estamos completamente seguros es que el día del periodista debe ser como tantos en la vida profesional de todos nosotros, sin perder de vista algunas cosas que se constituyen como la base:

El respeto a los demás, el no manejar aspectos personales, sino buscar el interés colectivo para informar. El tratar de hacerlo con la imparcialidad que se pueda, dado que muchos pensamos que es totalmente fácil el hacerlo, pero tenemos idea de que ésta no puede existir al cien por ciento, y como ejemplo, hablábamos de un tiempo electoral, en el que cada periodista emite su sufragio y obviamente, se inclina por uno u otro partido o candidato, lo que chocaría, según los que reniegan de todo, con una absoluta imparcialidad.

Pero el compromiso del periodista no está solamente en encontrar la verdad sino en transmitirla de la mejor forma posible: clara, sencilla y contundente, sin adornos que puedan suponer que se está favoreciendo o desprestigiando a una institución o persona.

Los calificativos no caben en el periodismo informativo cuya misión principal es precisamente la de dar a conocer los hechos con toda la veracidad posible.

No es fácil ser periodista hoy en día: tenemos muchos aspectos que en ocasiones chocan con nuestra forma de pensar o actuar y, sin embargo, hay que seguir con la misión que nos hemos propuesto desde que iniciamos con esta apasionante profesión que nos ofrece la oportunidad cotidiana de conocer gente de todos los estratos sociales, culturales, económicos y políticos.

Somos los periodistas un grupo de gente afortunada por lo que vivimos día a día y lo que la vida y la profesión nos regala en cada jornada.

El hecho de llegar a una redacción a interpretar lo que hemos visto o escuchado, lo que nos han dicho o que se ha descubierto, requiere de un tratamiento especial y también de la forma en que se haga dependerá que la gente pueda comprender lo que se quiere transmitir.

Hemos de escribir para todos, no únicamente para tal o cual grupo o persona.

Somos, también, los periodistas, gente con sentimientos y necesidades, con inquietudes y ambiciones, pero somos tan humanos como cualquiera y tenemos familia, derechos, sueños y muchas cosas que cualquiera puede manejar en su existencia.

En resumen: los periodistas nos constituimos como un factor de enlace en la sociedad entre quien tiene la información y quien la necesita.

Felicidades a todos los periodistas en su día, y muy especialmente, en su cumpleaños, a David y Daniela, dos de los tres grandes tesoros que la vida ha puesto en nuestro camino para iluminarlo.

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