Maremágnum/Mario Vargas Suárez *La carta

El título no es engañoso, es claro porque se entiende como carta al documento escrito cuyo mensaje tiene un destinatario. En esta época no podemos hablar de otra cosa, que no sea la que se dirige a los Reyes Magos.
Las hay en todos sentidos, desde la seria, sentida y esperanzadora escrita por los niños de todas las edades, donde piden y piden una larga lista de juguetes porque ‘me porté bien con mi mamá y mis hermanos… saqué buenas calificaciones… etc., etc., etc.
Algunas plumas aseguran que los políticos hacen sus cartas a los Reyes Magos para pedir una senaduría o diputación local, pues ello les aseguraría por lo menos tres años de excelentes salarios con poco quehacer y menos responsabilidades.
La carta a los Reyes magos tiene un espíritu decembrino, a pesar de que mucha gente se reincorporó a sus actividades laborales o escolares, los niños se han hecho a la costumbre chilanga de recibir juguetes este 6 de enero.
Melchor, Gaspar y Baltasar son los personajes identificados como los 3 Reyes Magos y su existencia es antes que el agringado Santa Claus, por cierto que penetró muy fuerte a México, empezando por los estados del norte.
La tradición de los Reyes Magos es de origen religioso y dice que llegaron a Belén desde países lejanos para rendir homenaje al Niño Dios y entregarle regalos de gran riqueza simbólica: oro, incienso y mirra.
El ‘oro’, porque se interpreta como presente conferido a los reyes; el ‘incienso’ se asocia a la naturaleza divina porque se emplea en el culto en los altares de Dios; y la ‘mirra’ porque era un compuesto embalsamador para los muertos, representando el sufrimiento y muerte futura de Jesús.
Los que saben de estos temas, aseguran que el evangelio sólo habla de ‘magos’ y en ninguna parte dice que fuesen ‘reyes’. La creencia apareció varios siglos después y hasta la fecha se ha mantenido en la tradición popular. Otro dato relevante es que no menciona los nombres de los supuestos reyes.
Esta historia es realmente interesante y poco a poco surgen más temas que se adicionan dando origen a la tradición que ahora vivimos en muchos países donde el 6 de enero es festivo como en España, México, Puerto Rico, Uruguay, en partes de Alemania, en Austria, Italia, Suecia, Finlandia, Croacia, Liechtenstein, Eslovaquia y en partes de Suiza.
Es tradicional que a los niños les traigan regalos los Reyes Magos la noche del 5 al 6 de enero, sin embargo los niños deben escribir una carta a los Reyes pidiendo los regalos que quieren, así como indicar los méritos por los que se merecen recibir regalos.
La noche del 5 de enero los niños deben dejar en sus zapatos la carta, regularmente debajo del árbol navideño y la mañana siguiente encontrarán allí los regalos o, en el caso de haberse portado mal, les dejarán ‘carbón’ en lugar de juguetes.
En algunos países también reciben regalos los adultos y la mañana de Reyes es típico desayunar el ‘Roscón’ o Rosca de Reyes que en muchos lugares también se toma la víspera para merendar o cenar. Los roscones o roscas suelen contener una figurita navideña, ‘muñequito’ o ‘niño Dios’, festividad que se asocia al 2 de febrero o ‘día de la Candelaria’.
Algunas empresas, en casi todas las escuelas y oficinas de los tres niveles de gobierno en México, comparten la alegría de ‘partir la rosca de Reyes’ y la algarabía de los participantes es precisamente cuando alguien tiene la ¿suerte? de descubrir al ‘muñequito’ de plástico significando, por un lado bendiciones, pero por otro ser el anfitrión de la fiesta del 2 de febrero.
Finalizo mi columna tratando de imaginar lo que pidieron nuestros legisladores locales o los funcionarios del Gobierno del Estado, de los municipios o los de la federación. Es más, hay mucha gente que se quedó sentada en la banca y que seguro pidió a los Reyes un huesillo aunque sea de asesor de algún funcionario. En fin, pártale la Rosca a los Reyes y ¡salud!.
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