ANECDOTARIO/JAVIER ROSALES ORTIZ *MANO DURA

Difícil es, pero en Tamaulipas debe de quedar constancia de que ahora si se aplicara la justicia.
Se antoja pensar que quedaron atrás los tiempos en que la impunidad imperaba y que colocaba a Tamaulipas a nivel nacional como una entidad llena de hoyos y con un rostro deforme, macabro he incorregible.
Un estado en el que todo se toleraba y en el que la risa se transformaba en carcajadas cuando desde una tribuna los políticos se regocijaban que la justicia le cacheteaba el rostro al denunciante a pesar de las evidencias.
De ingenuos es no asimilar que uno, dos o tres casos en que se aplico la mano dura no bastaban para despedir una señal de que la intención es que se busca el cambio.
Y más inocentes son quienes a estas alturas creen que la manifestación callejera para levantar la bandera para protestar por las supuestas injusticias es suficiente para doblegar a un sistema que está decidido a enmendar los errores del pasado sin importar el color, la religión o el estatus social.
La palabra justicia se debe hacer valer con cada una de sus letras, de lo contrario el actual gobierno pasara a la historia como muchos otros que ha tenido Tamaulipas, sin color, mañoso he injusto.
Y es que el caso de Francisco Chavira Martínez, precandidato a senador por Tamaulipas por el PRD, debe sentar un precedente de que Tamaulipas busca que con pincel le diseñen una nueva cara que carezca de hoyos, deforme he incorregible.
Posé, Francisco, un historial extenso de altas y bajas en su vida política que han dado demasiado de que hablar y que los medios han recogido y reproducido, lo que parece que le produce beneplácito.
Que no se remiten solo a declaraciones punzantes que raspan en la fanfarronería, sino que también pasaron a lesionar la imagen, lo que si ya es delicado.
Aun recuerdo cuando se le atribuyó aquella burda acción que colocó en boca de todos al Doctor Rodolfo Torre Cantú (q.e.p.d) porque sorpresivamente lo destapó
como candidato del PRI a gobernador al enviar a sus incondicionales a entregar panfletos en varios medios de Nuevo Laredo y Reynosa, con el propósito de ubicarlo en el blanco de los ataques de afuera y de adentro.
Si, cuando varios Hombres de Negro trataron de sorprender a los periodistas para que difundieran esa información que seguramente hubiera lesionado la imagen del entonces Secretario de Salud, quien fue el primer sorprendido por ese juego socio.
A pesar de que se identificó a través de videos a los amigos de Francisco, él ni se inmuto, pero si opto por desaparecer de escena.
Hoy Francisco enfrenta varias demandas penales que se dice que provienen de particulares, aunque su hermana Diana y otros pretende capitalizar esto he imprimirle un tinte político, lo cual peca en lo absurdo.
Una vez que asumió el poder esta administración el Secretario General de Gobierno, Morelos Canseco Gómez, comentó bien que en Tamaulipas se debe reforzar la cultura de denunciar porque solo así los ciudadanos podrán hacer valer el peso de su palabra.
Por eso y más es que al Gobierno de Egidio Torre Cantú se debe mantener firme para que la justicia en éste y en otros casos actúe por si sola y que las protestas callejeras y los amagos solo sirvan para alimentar las páginas de los diarios.
Firmeza, es lo que piden los tamaulipecos.
Y decisión, también.

Correo electrónico: [email protected]