Entre Nos/Carlos Santamaría Ochoa *Vividores de la educación

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Todos los que procuramos alguna dosis de información cotidiana sabemos que México es una nación del tercer mundo o como dicen algunos, de los “países en vías de desarrollo”, que es una forma más elegante para marcar a los pobres, los que no avanzamos y que estamos sumidos en pobreza, corrupción y otros problemas severos.

Lo sabe todo mundo, y quienes deben tomar cartas en el asunto pareciera que, o no lo saben o pretenden engañar a más de 100 millones de personas, argumentando que no tenemos problemas.

Así, leemos que no hay inseguridad, que el sistema de salud federal está bien, que el IMSS y el ISSSTE son de primer nivel, y que la estela recién inaugurada no fue una obra de relumbrón. Lo más grave es que nos quieren hacer creer que estamos bien.

En el caso de la educación, los sistemas de certificación están plagados de innumerables errores, todos, tendientes a hacernos creer que estamos mucho muy bien, con niveles de excelencia, cuando a la universidad llegan muchachos que no tienen idea de cómo estudiar, cómo investigar, y que piensan que escribir “ke” en lugar de “que” es adecuado, gracias a la pasividad con que se desenvuelve el monstruo más grande de América Latina en cuanto a corrupción y supuesta educación, el SNTE, o sea, el Sindicato Nacional de los Trabajadores de la Educación.

Basta ver quien les dirige: Elba Esther Gordillo, aquella secretaria que por su cercanía con el entonces dirigente Carlos Jongitud llegó al poder y ha hecho todo tipo de tropelías, hasta crear un cargo “honorario” permanente en ese grupo de vividores llamado sindicato de maestros; otro claro ejemplo es ver a quien tenemos en la entidad como líder sindical de la sección XXX: un individuo que ha hecho de todo menos dar clases, o sea, no tiene idea de qué es su profesión.

Lo más grave de todo es que el Comité Ejecutivo Nacional Democrático del sindicato magisterial, según información nacional, anunció una demanda contra autoridades: dice la nota: “El Comité Ejecutivo Nacional Democrático del sindicato magisterial anunció que interpondrá 100 mil demandas, que se sumarán a 51 mil presentadas ante el Tribunal Federal de Conciliación y Arbitraje, para impedir la evaluación universal a los maestros.

En conferencia de prensa, el secretario general del SNTE, Artemio Ortiz, informó que con el apoyo de la Unión de Juristas de México también se interpondrá una queja ante la Comisión Nacional de los Derechos Humanos por considerar que esa y otras medidas afectan los derechos laborales de los profesores en el país”.

O sea, el hecho de evaluarlos es atentar contra sus derechos humanos. ¡Vaya cinismo! Y los niños y adolescentes, jóvenes y estudiantes en general, ¡que se jodan! Que al fin no se necesita mucho para ser maestro sino ser un gran vividor, un holgazán y estar pendiente de términos como “días económicos”, “escalafón”, “comisión sindical” y listo.

Aclara el columnista: HAY BUENOS MAESTROS, y a quien le quede el saco de la holganza y corrupción, que se lo ponga. En términos generales, los súbditos de la señora Gordillo amenazan con que, si la autoridad desenmascara su falta de preparación, su poco talento pedagógico, su holganza en general, atentan contra sus derechos. Lo anterior es simplemente no tener vergüenza, porque estos individuos cobran bien, descansan más que nadie pero no enseñan, y la muestra la podríamos ver si en una sola ocasión la prueba ENLACE se hiciera sin trampas.

A todos nos consta que a nuestros hijos los ponen a memorizar para que la aprueben con buena nota, y hasta les dicen las respuestas en algunos casos, para que el “profe” pueda tener sus puntos en la farsa burocrática llamada “carrera magisterial”, que no es más que un pretexto para que los súbditos de la Gordillo nos roben más dinero del que se llevan quincenalmente. Algo debe hacer el próximo gobierno, en aras de salvar a México de este patético problema.

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