Administrativamente Tamaulipas, en el Subsistema de Educación Básica, se divide en Jefaturas de Sector y éstos se subdividen en Inspecciones o Zonas Escolares y éstas a su vez agrupan a las escuelas.
Esta es la forma de organización de la Secretaria de Educación Pública (SEP), -a nivel nacional- y pese a la descentralización administrativa que se inició a finales en los años 80, sigue vigente.
El mismo SNTE sigue esta organización y en educación preescolar y primaria cada Zona o Inspección Escolar es una Delegación Sindical. A nivel post-primarias cada escuela es una Delegación Sindical.
La máxima autoridad de una Zona Escolar es la Inspectora y su homólogo en el sindicato es el Secretario General del Comité Ejecutivo Delegacional; En caso de que no haya acuerdos puede intervenir la Jefatura de Sector, el Departamento, la Dirección del nivel, la Subsecretaria o la Secretaria como parte oficial; por el lado de la Sección 30, interviene la Secretaría de Conflictos del nivel o el Secretario General.
Está diseñado para que todo conflicto laboral se solucione con apego a las normas vigentes y en su caso, se realizan investigaciones, por lo que entonces se crea la Comisión Mixta Investigadora donde se representa a la SET y al SNTE y sus acuerdos son válidos para las partes.
La ahora tristemente famosa Zona Escolar N. 92 no escapa a la estructura que se explica y el conflicto iniciado desde hace varios meses, empezó por lo conflictivo de una directora donde una Comisión Mixta Investigadora SET-SNTE estudió el caso, escuchó testimonios y emitió su dictamen, solo que una de las partes rechaza tal resolución y promueve un conflicto donde busca mayoría.
El asunto que se centraba en una sola escuela, tomó dimensiones de la mayor parte de la Zona Escolar y las investigaciones adjuntas están señalando intervenciones directas de ex funcionarios de la misma Secretaría de Educación, que se supone ‘mueven hilos’ muy sensibles en contra de la organización sindical y de funcionarios de la SET que permanecen en sus responsabilidades desde el sexenio anterior.
Ya el frente y uno de los accesos al Palacio de Gobierno del Estado reciben la protesta de un pequeño grupo de maestras de preescolar de la Zona 92 que exige una negación, argumentando ‘trato inadecuado’ de la Secretaría de Educación en Tamaulipas (SET).
La educadora Adelina Rodríguez se quejó ante los reporteros de la fuente cuando dijo que no es justo que “…nos den un trato de delincuentes solo por exigir nuestros derechos laborales… en contraparte se defienda a funcionarios de la SET que intentan pisotear los derechos de los trabajadores…”
Me parece que el asunto de la 92 es solo el pretexto para la desestabilización política del sector educativo, y algunas maestras pueden salir afectadas porque desde el día 3 no han reanudado labores y todo indica que la causa de esta irregularidad no está justificada.
Por otro lado, los padres de familia están protestando, pues se quejan de que sus menores hijos tienen más de una semana sin clases y desde luego que exigen la pronta solución a los problemas intergremiales.
Al cierre de esta columna le comento que no causó sorpresa la postura nacional ‘amarilla’, en voz de María Ileana de la Cruz Patrana, Subsecretaria General del PRD, en torno al caso de Francisco Chavira Martínez, puesto que no solo han negado todo tipo de apoyo al empresario de la educación en Nuevo Laredo, sino que además advierte de su expulsión partidista por dañar la imagen de los ‘amarillos’.
“La tolerancia es el medio excelente para dialogar, pero también tiene límites.” Dijo Jesús Reyes Heroles y este principio en Tamaulipas debe aplicarse en la 92 y con los Chavira.
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