ORBE/Ma. Teresa Medina Marroquín *El interés por los priistas

¿Será porque el nuestro es un estado casi cien por ciento priista?
¿Será porque la oposición no está en el ánimo de la población?
Y es que resulta hasta cierto punto ilógico que mientras el Partido Acción Nacional y el movimiento de las izquierdas ya están inmersos en sus procesos internos, el interés de la mayoría de los comunicadores y políticos en general continúa centrado en el Revolucionario Institucional y sus posibles candidatos.
Sí, se ha publicado más en los espacios de opinión sobre los posibles aspirantes tricolores que sobre los ya inscritos precandidatos panistas e izquierdistas al Congreso de la Unión.
¿Cuáles serán los factores que influyen en este fenómeno comunicativo que sólo en estados como el nuestro puede pasar? Sin sumergirnos en la titánica tarea de encontrar el hilo negro a esta situación, divaguemos un poco en algunas de las posibles causas.
Primero, el partido en el poder acapara la atención. Tal vez porque ahora resulta más difícil retenerlo que alcanzarlo por vez primera, los medios de comunicación centran su interés en los precandidatos del partido que ostenta, en este caso, el Poder Ejecutivo.
Este fenómeno lo vemos reflejado de manera fiel en las televisoras nacionales. Según el primer monitoreo del IFE sobre espacios noticiosos, el PAN acapara la atención de los periodistas nacionales, dejando al PRD en segunda posición y muy rezagado aún el precandidato priista.
Sí, tal vez el morbo por ver cómo actúa Felipe Calderón sea el mismo que a los tamaulipecos nos mueve para saber cómo el nuevo líder estatal priista lleva a cabo el proceso interno. Es decir, la atención está centrada en Egidio Torre y su equipo político de colaboradores, para ver cómo habrán de tomar decisiones partidistas.
Mucho se habla de que las listas han comenzado a ser depuradas y en los primeros lugares sólo quedan aquellos con verdaderas posibilidades de alcanzar el triunfo.
Lo anterior podría ser una de las causas por las cuales ni el PAN ni el PRD levantan en los medios de comunicación de Tamaulipas. Y es que lo que podríamos llamar como el “efecto Egidio” definitivamente podrá jugar un rol estelar en las campañas constitucionales.
Otra de las causas que nos pueden dar una estela de luz (es broma, chiste cruel, mejor dicho) es el término ese que conocemos como “caballada”. ¿Cómo están las cuadras opositoras en Tamaulipas?
Y es que si nos remitimos a las apariciones públicas, con reflejo en los medios, muchos de los ahora precandidatos han vivido los últimos años en el ostracismo federal. Por ejemplo, ¿cuántas veces vimos en plan de trabajo a Maki Ortiz, a Francisco García y a Ángel Sierra por tierras cuerudas? Pocas, ¿verdad?
Sí, la “caballada” panistas parece estar más flaca que la de la izquierda pues cuando menos gente como Julio Almanza, Francisco Chavira y hasta Jorge Sosa siempre han estado en la puja por los espacios en los medios de comunicación locales, más allá de los argumentos que puedan llevarlos a llevarse la noticia de ocho columnas.
Lo que sí es un hecho, y que los priistas no deben perder de vista, es que esto apenas comienza y la guerra sucia no ha salido a relucir en su máxima expresión. Tal vez ahí centrarán sus esperanzas, sobre todo el PAN, para recuperar los espacios que hasta ahora no se han ganado.
¿Cuándo empezará la guerra de lodo? ¿Quién estará libre de culpa como para lanzar la primera piedra?
Así que ojo, en los días por venir puede reactivarse esta estrategia federal, encaminada a atraer su atención, pero no lo pierda de vista, la guerra sucia sólo aleja a los electores de las urnas.
No, no se deje llevar por el canto de las sirenas y mejor razonemos nuestro voto en base a las propuestas y no en las descalificaciones.
En fin, por ahora no me resta más que desearle un excelente día; y recuerde ser feliz, junto a su familia será mucho más sencillo.
Hasta la próxima.
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