Maremágnum/Mario Vargas Suárez *La escuela como ideología

La historia nutre el espíritu, la curiosidad, pero sobre todo intenta explicar los hechos pasados y como su consecuencia, lo que ahora vivimos. Hay cierta influencia, por ello aprende uno más leyendo, pero no solo por la lectura en sí, sino por las reflexiones que forman un criterio.
El gobierno de José de la Cruz Porfirio Díaz Mori (n en la nueva Antequera 1830; m en Paris, Francia en 1915) tomó conciencia de la urgente formación de maestros en México y de que el estado fuese el rector de la ideología de los escolares entre 6 y 12 años de edad.
Precisamente es el porfiriato (1876-1911) donde nace formalmente la Escuela Normal en México como centro formador de maestros de educación primaria, solo que fue un proceso muy lento y por lo tanto largo para su consolidación.
Los años veintes de mil novecientos, las escuelas normales en México incrementaron su fundación, sobre todo surge la modalidad de internado unisexual, aunque pocas hubo mixtas y tuvieron la categoría de rurales, es decir, se ubicaron fuera de las ciudades. Las normales urbanas todas fueron mixtas.
En el estado de Guerrero, la Normal Rural ‘Raúl Isidro Burgos’ del poblado de Ayotzinapa, del municipio de Tixtla, 150 km al sureste de la capital, fue fundada el 2 de marzo de 1926.
Existen registros que la mayoría de las escuelas normales rurales, sobre todo con la modalidad de internado, formaron en sus aulas a profesores con ideología de de luchadores sociales, con categoría de ‘comunistas’ por sus métodos ortodoxos al recibir canonjías.
El mejor ejemplo de lo anterior es la Normal de Axotzinapa de donde egresan Lucio Cabañas Barrientos (n en Atoyac de Álvarez en 1938 y m Tecpan de Galeana en 1978), además de Genaro Vázquez Rojas (n en Acatlan, Gro., en 1931 y m en Morelia en 1972), identificados como promotores de la guerrilla y de ideologías socialista en México.
Visitar la Escuela Norma de Ayotzinapa es revelador de una ideología específica: la lucha, porque se aprecian leyendas inscritas en algunas paredes que sentencian, ‘Desgraciados los pueblos donde la juventud no haga temblar al mundo y los estudiantes se mantengan sumisos ante el tirano’ o también aquello de ‘la clase explotada ¡venceremos!’
Hay dibujos en foros o paredes, por ejemplo el de un joven sentado, de sombrero y con un fusil entre las piernas, o figuras emblemáticas como la de Lenin, el Che Guevara, y otros comunistas de fama mundial, además de la hoz y el machete, un puño, un libro.
Directivos y maestros de la Normal de Ayotzinapa saben que ahí existe una política de autocracia, donde tienen sus propias reglas de vida y de conducta, al margen de la relación educativa con el gobierno del estado.
Dicho sea con verdad, las autoridades de los gobiernos estatales y federales han ‘utilizado’ a los estudiantes de ciertas escuelas como los de Ayotzinapa, como grupos de choque en diversos eventos, inclusive fuera de la entidad donde radican, como el Sonora con los normalistas de Atequiza, Jal., en tiempos del gobernador Carlos Armando Brievich.
Se han analizado cientos de fotografías encontradas en Internet y nada menos el actual gobernador de Guerrero ha estado en varias ocasiones de visita en esa Normal, ya entregando la alberca, la techumbre de futbol rápido, becas, un autobús, ampliar el presupuesto de alimentos, etc.,
De las ‘muchachadas’ que tienen en su haber fue que en 2008, por ejemplo tomaron con violencia el Congreso del Estado, prendiéndole fuego a la puerta; o la toma de oficinas administrativas, del Congreso del Estado y de radiodifusoras, tomando rehenes.
Es una medida recurrente el robo de camionetas de carga de alimentos o la repartidora de gas butano, cuyos cilindros fueron esparcidos sobre la Autopista del Sol en Chilpancingo o la gasolinera donde murió un empleado el pasado 1 de enero.
¿La escuela como formadora de ideología de la juventud? El problema es añejo, no es nuevo.
Comentarios: [email protected]