Maremágnum/Mario Vargas Suárez *Carlos…

Inicialmente le comento que el nombre Carlos es de origen germánico y significa que es fuerte, varonil, viril. Partiendo de este principio, le comento que al personaje que me referiré es de oficio periodista y titular del Programa Primero Noticias de Televisa, en red nacional.
Su nombre: Carlos Loret de Mola Álvarez quien desde poco antes de las 6 de la mañana y hasta las 9, lee y comenta las noticias nacionales y extranjeras que, se supone son de relevancia para una audiencia como la mexicana.
El yucateco nació en 1976 de profesión economista, además de Televisa, se desempeña en el Grupo Fórmula como lector de noticias y comentarista; publica una columna que se llama “Historias de un Reportero” en el Universal.
Sus biógrafos lo ubican proveniente de una familia de tradición periodística, iniciada por su abuelo Carlos Loret de Mora Mediz (1921-1986) quién fue gobernador PRIÍSTA de Yucatán (1970-1976) y que perdiera la vida en un ‘accidente’ automovilístico en el estado de Guerrero, su hijo, Rafael –padre de nuestro personaje- siempre sostuvo que fue asesinato, por los desencuentros con el Presidente Luis Echeverría Álvarez (1970-1976)
Carlos Loret de Mola inició sus estudios en su ciudad natal y viaja a la Ciudad de México donde se gradúa como licenciado en Economía por el Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM), además inició y no concluyó estudios de derecho en la UNAM.
Las actividades periodísticas le han llevado como reportero y conductor de noticieros de radio, luego ingresó a la televisión, donde ha sido corresponsal de Televisa en la guerra de Afganistán, en el Terremoto del Océano Índico de 2004 en Indonesia.
En los últimos tiempos Carlos Loret de Mola Álvarez ha producido un documental cuyos ‘cortos’ ya se exhiben en la TV y en el mismo cine, donde hace más que un análisis propositivo, una crítica desgarradora y mal intencionada de cómo está la educación en México.
“De Panzazo” es el ¿documental? Donde se exhiben escenas donde entrevista a Elba Esther Gordillo y bien editada, la deja como la única responsable del ‘desastre’ que viven los niños y niñas de este país al ir a la escuela.
Quienes ejercen la docencia, los maestros, se quejan abiertamente de que el ‘comunicador’ yucateco está politizando el tema educativo y en última instancia, hasta donde se ve, los maestros para nada toman el micrófono.
Los comentarios sobre “De Panzazo” aseguran que incluso el equipo de producción entregaron cámaras y micrófonos a jóvenes estudiantes de telesecundarias rurales para que ellos mismos graven ‘imagen y sonido’ sin que más tarde se den cuenta que eso que entregaron se puede editar en una forma magistral, solo para ciertos intereses.
Insisto, los maestros que ya han visto algunas escenas preguntan al aire del ¿Porqué a ellos nos les permiten opinar?
En la cinta se señalan cantidades de dinero jamás soñadas o imaginadas por un mexicano común, sin embargo el yucateco de Televisa asegura -sin exhibir documentos probatorios-, que son cantidades entregadas al Sindicato Nacional de la Educación (SNTE)
Aclaro con mucho gusto que la postura de la presente columna no es para defender o sacar la cara por la de Comitán, sino porque la imagen social del profesor de grupo, ése que diario trabaja con los niños en la escuela se verá más deteriorada.
No niego que haya deficiencias en la escuela, en la educación de los niños y niñas del país, pero también reconozco la confianza de los padres de familia al dejar a sus hijos en la escuela.
Esta columna no es por ningún personaje de la política nacional o estatal, insisto: Es por ése rostro anónimo de los profesores que en serio se entregan a la profesión, porque usted o yo hemos tenido buenos maestros… pocos han sido los malos.
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