ORBE/Ma. Teresa Medina Marroquín *Laberintos políticos

“El fracaso es una gran oportunidad para empezar otra vez con más inteligencia”
Henry Ford

Demostración de poder…
La versión que se dejó correr a principios de esta semana sobre la supuesta “alerta migratoria” que lanzó la Procuraduría General de la República en contra de Manuel Cavazos Lerma, Tomás Yarrington Ruvalcaba y Eugenio Hernández Flores no fue otra cosa más que un derroche de soberbia federal.
Ya desde finales del año pasado se empezó a divulgar el rumor de que los exgobernadores de varios Estados eran investigados por presuntos delitos que compete averiguar a las instancias nacionales. Información que se esperaría fuese utilizada bajo otras circunstancias.
Pero como lo suyo, lo suyo, no es precisamente la mesura, la federación no se midió (pensando que la impartición de justicia en nuestro país pudiera ser medible) y comenzó la “aplicación” de la probidad indiscriminadamente.
Y como dicen que en paquete sale más barato, pues han de haber pensado que de una buena vez se investigue a los tres últimos exgobernantes de nuestro Estado; una estrategia nunca antes vista que pone de manifiesto el deseo de demostrar el poder.

Incapacidad para ejercerlo…
El problema radica en que, ciertamente, el gobierno federal tampoco se ha caracterizado por su capacidad para ejercer el poder. Y esta no fue la excepción.
No es posible entender que ante una “infiltración” informativa de esta naturaleza la PGR tenga que escudarse en la Secretaría de Comunicaciones y Transportes para desmentir, o mejor dicho aclarar, la situación legal y mediática de los ex funcionarios tamaulipecos.
O peor aún, tardar más de 18 horas para emitir un comunicado de prensa conjunto deja en claro que ambas dependencias federales no tenían, si quiera, bien armado el numerito.
Algo, o alguien, se salió de contexto y eso es algo que puede costarle caro a la federación porque pone en tela de duda la credibilidad de las instituciones involucradas en el caso.

Las consecuencias…
Partiendo entonces de que existe la probabilidad de que estamos más bien ante asuntos meramente políticos (lo cual sería lamentable para los mexicanos en general, y los tamaulipecos, en particular) esto sería apenas y la punta del ice berg, por lo que las consecuencias pudieran ser de dimensiones inimaginables para todos los actores.
Por un lado, quien suele orquestar este tipo de acciones maquiavélicas generalmente sale perjudicado porque la experiencia indica que, tarde o temprano, los resultados se vuelven en su contra, sin olvidar que las estrategias mal empleadas se pueden convertir en un búmeran que puede acabar con lo que sea.
En otro sentido, existe la creencia de que “lo que no me mata me fortalece”, por lo que en caso de salir bien librado el grupo acusado más se vería beneficiado que perjudicado.
Por último, la revancha puede ser muy atrevida.
Pero bueno, como también dicen que “cuando veas las barbas de tu vecino cortar, pon las tuyas a remojar”, todos los exmandatarios estatales, ya del PRI como del PRD, se encuentran nerviosos por lo que pueda suceder en los próximos días.
Ya veremos en qué termina esta nueva osadía federal.

Y en el PAN siguen…
Bueno pues alguien del PAN debe poner un alto a los mismos panistas. Y es que a unos cuantos días de que se lleve a cabo la selección de su candidato, el golpeteo está peor que nunca. Basta con echar un vistazo a las redes sociales para ver cómo se están dando con todo, como dicen los muchachos.
Imagínese amable lector: si eso hacen al interior, que no harán a sus contrincantes externos.
En fin, por ahora no me resta más que desearle un excelente día; y recuerde ser feliz, en familia es más sencillo.
Hasta la próxima.
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