Óptica/Gastón Monge *Fuego enemigo

GRAN REVUELO ocasionó no solo en Tamaulipas y en México, sino también en otros países incluso de Europa, el oficio girado por la Subsecretaría para la Investigación Especializada en Delincuencia Organizada (Siedo), que en un inicio presumía una alerta migratoria en contra de los ex gobernadores Manuel Cavazos Lerma, Tomás Yarrington Ruvalcaba y Eugenio Hernández Flores, quienes gobernaron la entidad de 1993 al 2010, que después quedó convertida en solo palabras.
Aunque existen muchas versiones sobre el fondo real de este asunto que al final está convertido en vituperio, salvo lo que pueda decir el PGR en última instancia, si es que cuenta con las pruebas suficientes como para hacer señalamientos más serios y fundamentados contra esos ex mandatarios, el gobierno federal seguirá insistiendo en buscarle al PRI y a sus militantes distinguidos, más culpas.
No se sabe aún lo que en realidad pretende o pretendió el gobierno federal con esos señalamientos, pero lo que sí es cierto, es que de haber sido mera especulación, el objetivo, que fue ocasionar un serio daño a la imagen del PRI, de sus posibles precandidatos al Congreso de la Unión, y del precandidato a la presidencia de la República, Enrique Peña Nieto, fue logrado porque el impacto mediático fue brutal, porque uno de ellos, Cavazos Lerma, es aspirante al Senado.
Sin embargo, esta embestida político-judicial no solo tiene ya sus consecuencias tipo boomerang, sino que deberá contar necesariamente con una contraofensiva, no de parte del PRI o de sus militantes, sino de la sociedad a la que fue enviado el mensaje subliminal de que en Tamaulipas había podredumbre.
Serán las mismas autoridades judiciales federales las que deberán explicar en tiempo y en forma a la sociedad, que este asunto no tiene que ver con el proceso electoral que se avecina, además de refundamentar los señalamientos hechos contra esos personajes.
Debe ser una explicación coherente, seria, fundamentada y con base en documentos y testimoniales, no una escusa o investigaciones a medias como las ocurridas con el caso Hank Rhon o el de Michoacán.
No debo creer que el PAN-gobierno, no el PAN-partido, se encuentre en una situación tal de desesperación, que trate de lanzar flechas venenosas sin punta y sin objetivo fijo. Si en verdad desea ese partido conservar el gobierno por otros seis años, no lo logrará mediante este tipo de argumentos o estrategias que ya hemos visto, no funcionan cuando no están bien fundamentadas.
Y es que no es lo mismo acusar y detener a un delincuente común, que fincarle responsabilidades vagas y hasta cierto punto no comprobadas aunque posiblemente comprobables, a funcionarios de este nivel.
Por lo pronto y mientras las autoridades federales recomponen el camino y se disculpan o sustentan los señalamientos, el daño político ya está hecho, y no hay que olvidar que en tiempos electorales, lo judicial tiende a convertirse en asunto político, mientras que lo político puede judicializarse, por tratarse de un espacio de tiempo que no puede ser blindado.
Esperemos lo que ocurrirá en los próximos días, pero de algo estoy seguro, y es que el gobierno federal dará un golpe político o judicial de envergadura para sostenerse en el poder, aunque sus delgados hilos de poder estén a punto de reventar.

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OTRO espinoso asunto para el PRI es el caso de los 25 millones de pesos que el gobernador de Veracruz, Javier Duarte, envió en efectivo y dentro de maletas en un avión del gobierno de ese estado que aterrizó en el aeropuerto de Toluca, que llevaban dos de sus empleados.
La explicación que ofreció Duarte a las autoridades, fue que el dinero iba destinado al pago de diversas actividades culturales: dos millones para la fiesta de la Candelaria, 15 para el carnaval, y 8 para el Festival del Tajín.
Puede ser. Pero lo inexplicable es que semejante cantidad, así sea para un pago de esa naturaleza, por lo general se hace con traspaso de dinero de cuenta a cuenta y nunca en efectivo, por lo que puede haber gato encerrado.
Por lo pronto, el PAN ya desea que este caso se judicialice, por lo que solicitó a la Fiscalía Especializada Para la Atención de Delitos Electorales (Fepade), su intervención, por la sospechosa forma en que esa cantidad de dinero sería entregada dentro de maletas de viajero.
Es seguro que este tipo de casos continuará y seguirán surgiendo conforme se acerquen las campañas, y los golpes serán solo entre el PRI y el PAN, por lo que debemos estar atentos en el desarrollo de los mismos, y de los que seguramente surgirán en los próximos días y semanas.

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Hasta mañana
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