Entre Nos/Carlos Santamaría Ochoa *Fétidos…

No cabe duda que cuando la gente utiliza términos peyorativos, asume que los demás entienden el desprecio hacia una persona, institución, obra, proyecto o lo que sea, y es cuando vemos calificativos como “sucio”, “tramposo”, “apestoso” y demás. Lo fétido tiene mucho que ver con esos aromas que son bastante desagradables para cualquier persona: a nadie le gusta aguantar aromas fétidos, porque calan, molestan y además, tienen una alta dosis de suciedad que puede incluir enfermedades que, luego se convierten en epidemias y cuestan mucho esfuerzo humano y económico, así como también otro tipo de recursos.

Pero también tienen que ver con comportamientos de algunos personajes públicos, cuya honorabilidad o forma de proceder deja mucho que desear, y los demás los califican como apestosos dentro de los ambientes de dignidad, honestidad, ética y algunos otros más. Recordamos siempre que tocamos el tema al casi precandidato al senado por Acción Nacional, quien luego de saquear al municipio de Reynosa se paseó con una charola de impunidad que otorga la diputación, y hoy busca la máxima cámara del país. Fétido a más no poder el desenvolvimiento y el accionar, sin duda alguna.

Pero en esta ocasión tenemos otra definición para lo fétido, porque hay ocasiones en que de plano, no se aguantan esos aromas, provenientes de redes de alcantarillado que, si bien es cierto que necesitan mantenimiento, reparación y sustitución de algunos tramos, no se vale que la gente tenga que aguantar todos los “perfumes” que emanan de sus entrañas, propiciando inclusive, enfermedades de la piel y el aparato digestivo, entre otras.

Específicamente, queremos hacer notar que hace una semana exactamente, cuadrillas de la Comisión de Agua Potable y Alcantarillado de Victoria llegaron a la calle Jesús Elías Piña, que es la arteria de entrada y salida del Infonavit Adelitas, para tratar de arreglar un problema con el drenaje; arribaron con esa maquina que aspira todo tipo de suciedad que hay en las tuberías, sin embargo, al parecer había otro problema, por lo que han optado por abrir la calle, literalmente.

El inconveniente de cientos de victorenses de la zona es que abrieron el jueves, fueron el viernes y trabajaron como acostumbran: un ratito sí y muchos ratos no, para luego ir a la “hora del lonche”, y hacer tiempo para salir. El viernes sucedió lo mismo: poco trabajo y mucha peste, para dejar todo a cielo abierto el fin de semana, además de la calle cerrada al tráfico, lo que ha ocasionado problemas frente al Jardín de Niños Primavera, dado que los choferes de las “peseras” no tienen precisamente la característica de ser delicados para el manejo, poniendo en peligro la integridad física de escolares de esa escuela y la cancha de fútbol.

A la fecha, seguimos padeciendo los terribles hedores del drenaje abierto: la calle está inundada permanentemente y la verdad, está ocasionando ya problemas de salud.

Hemos establecido comunicación con la gerencia de la COMAPA, sin embargo nos han dicho que arreglarían todo este martes; es jueves y no vemos claro: los habitantes de Las Adelitas tenemos problemas serios con el drenaje, y no vemos para cuando la Comisión competente se aboque a resolver un problema de salud pública que afecta a cientos de victorenses.

Pensamos en voz alta: ¿Y si hubiera sido frente a la casa de alguno de ellos, se hubieran tardado tanto? ¡Claro que no, y eso molesta más!

No tenemos idea con quien acudir para que nos ayuden a concluir con este martirio que significa pasar en el carro y llenarse de aguas negras, pasar caminando y tener que soportar un hedor que cala hasta los pulmones, o vivir frente a un charco de estiércol y aguas negras. No se vale: humanamente es inconcebible lo anterior, y pugnamos porque alguien nos escuche y se haga realidad su respuesta.

Por cientos de habitantes de Las Adelitas, la presente queremos hacerla sentir como una demanda social, y esperamos, honestamente, que nos permitan dormir sin tener que soportar el hedor que implica vivir así. No podemos vivir entre aromas fétidos, no es sano, pues.

Comentarios: [email protected]