Orbe/Ma. Teresa Medina Marroquín*Todos contra los profes

0

Todos contra los profes

Ma. Teresa Medina Marroquín

Como si fuera deporte de moda, los profesores sindicalizados han sido advertidos una y otra vez para que se abstengan de hacer política electoral en horarios de trabajo, en un juego que parece desesperar a los miembros del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación.

En apariencia esta historia es joven. Todo habría comenzado hace unas semanas, cuando el Partido Revolucionario Institucional rompió su alianza con el llamado Panal, el organismo político de los maestros. Y las advertencias empezaron.

Tanto autoridades federales como estatales han conminado a los maestros a abstenerse de hacer lo que comúnmente conocemos como “grilla” en las aulas, en horarios de clases y, en general, en instalaciones y con recursos oficiales.

Una y otra vez el dirigente de la Sección 30 del SNTE, Arnulfo Rodríguez Treviño, ha salido a aclarar que los maestros conocen sus deberes y obligaciones, a manera de respuesta hacia las “invitaciones” que los funcionarios les han hecho llegar, mediante los medios de comunicación.

También vale la pena recordar que varios de los liderazgos del SNTE han sido seleccionados como candidatos para el Congreso de la Unión, con el profesor Arnulfo a la cabeza, buscando llegar al Senado de la República.

¿Por qué será tanta la insistencia de los funcionarios en advertir a los maestros? Y es que si nos ponemos a analizar las condiciones laborales y sindicales de los mentores, podemos sacar algunas conclusiones básicas.

Primero, el SNTE cuenta con la estructura física necesaria como para tener que reunirse en las escuelas para organizarse, con fines electorales. Edificios como el ubicado en el bulevar José López Portillo son la envidia de muchos sindicatos.

Segundo, los niños no votan. ¿Cómo pensar que un maestro frente a grupo intentará hablar de política electoral a los menores de edad? Vaya, ni siquiera las asociaciones de padres de familia se prestarían para ello, pues al primer indicio en este sentido, créanlo, saldrían por cientos a denunciar una situación de este tipo.

Tercero, el “partido magisterial”, llámese Nueva Alianza, está sujeto como el resto de los organismos políticos a la fiscalización de los recursos que se les entregan, vía prerrogativas, por lo que intentar usar dinero del sindicato o del Gobierno sería casi un suicidio electoral.

¿En dónde radica la presión que las autoridades pretenden ejercer sobre el SNTE y sus representantes?

Tal vez la respuesta ideal la encontremos en las posibilidades reales de triunfo del Panal en las elecciones del próximo uno de julio, así nos encontraremos con que esta historia no es tan joven como parece.

Vale la pena recordar cómo nace el Panal. Tras su rompimiento con el PRI, los líderes magisteriales (Elba Esther Gordillo) crean este partido para tener su propio peso específico en el entramado político nacional. De esta manera, el SNTE logra lo que pocos sindicatos podrían: convertirse en un factor real para alcanzar los triunfos electorales.

Y como no pocos analistas dan por hecho que Nueva Alianza difícilmente ganará por sí mismo algunas curules, entonces dicho peso político se convierte en atractivo botín.

Pero, como siempre hay peros, con los maestros hay que negociar.

Tal vez, por qué no pensarlo, ahí encontremos las causas de este aparente golpeteo mediático contra el SNTE.

Por lo pronto, consideramos que tanto los padres de familia como los mismos maestros que se mantienen ajenos a la política partidista serán garantes de que las exigencias de las autoridades educativas se cumplan, amén de que la palabra del profesor Arnulfo Rodríguez Treviño está empeñada… y todos contentos.

Sí, porque en eso todos estamos de acuerdo: fuera la grilla politiquera de las aulas y de las mentes de nuestros niños, que ellos van aprender, no a ser vistos como “carne de cañón electoral”.

Para cerrar. ¿Por qué esas advertencias no han sido extensivas, por ejemplo, a sacerdotes, a sindicatos independientes, a delegados federales y funcionarios estatales? Es simple curiosidad.

En fin, por ahora no me resta más que desearle un excelente día; y recuerde ser feliz, junto a su familia será mucho más sencillo.

Hasta la próxima.

Comentarios:

[email protected]