UNOS DÍAS antes de que inicien de manera oficial las campañas de los siete partidos políticos inmiscuidos en la lucha para ganar la presidencia de la República, en Tamaulipas, los partidos de la izquierda coaligada decidieron que será hasta el 21 de marzo cuando den a conocer el nombre de sus candidatos al Senado.
Y aunque no han dado los motivos, pienso que se debe a la falta de personajes con el carisma y el arraigo como para poder convencer a los electores de que esos tres partidos, PRD, PT y Movimiento Ciudadano, son el antídoto para terminar con tanta inseguridad, tanta pobreza y tanto desempleo que no solo en nuestra entidad existe, sino en todo el país.
Aunque debo decir que ni el PRI ni el PAN serían la panacea para terminar con ello, ya que se requiere mucho más que un candidato bonito o una candidata que le hace el feo a su ‘Alma Mater’, puesto que se trata de un problema histórico de tipo estructural.
Por ello es que gane quien gane, las cosas seguirán igual, porque ni la pobreza, ni el desempleo ni la inseguridad terminarán por decreto de nadie ni de ningún partido, ya que las promesas de campaña son solo el reflejo de lo que no se podrá cumplir, por lo que esos tres lastres, que no son los únicos, seguirán la misma trayectoria ascendente y la misma tendencia vertical durante los próximos años.
Y aunque en el PRI de Nuevo Laredo ya se tiene como candidata a una mujer sin promesas ni compromisos, y el PAN propuso a un agente aduanal apático con las causas sociales, y ajeno a las necesidades de quienes más requieren de apoyo, en el PRD la candidata a la diputación federal es una joven inexperta que ya probó las mieles de la derrota.
Del Partido del Trabajo nada se sabe de candidatos, al igual que en Movimiento Ciudadano, toda vez que las rebatingas de varios aspirantes por tener el cango de candidato, están a la orden del día, y no creamos que se debe por el afán de querer ayudar al pueblo, más bies es porque el dinero que se les dará para las campañas, pudiera lucir mejor en sus bolsillos.
En el PRD será hasta el 21 de marzo cuando den a conocer los probables nombres de sus candidatos al Senado, aunque en las diputaciones destaca el nombramiento de tres mujeres para los 8 distritos.
Por Nuevo Laredo está Lizbeth Marín Sánchez, por Matamoros fue nominada una mujer de nombre María Luisa, quien representará al Movimiento Ciudadano, mientras que por Victoria fue nombrada María de la Luz Martínez Covarrubias, quien representará al PT.
El Partido Nueva Alianza o PANAL ya registró el viernes en esta ciudad al profesor y ex regidor, Bruno Delgado Almaguer, por lo que queda pendiente el del Partido Verde.
Como se ve, aunque haya una importante presencia de la mujer en las nominaciones para las diputaciones federales, la equidad de género que deben respetar los partidos políticos, aún está lejos de ser una realidad, porque predominan los hombres en los cargos de elección popular y por supuesto, en las candidaturas.
Sin embargo, para el Senado ya se manejan los nombres de Julio Almanza Armas, quien fue propuesto en la primera posición por el PRD; mientras que aún se mantiene en la misma posición pero por el PT, Alejandro Ceniceros, cuya salud ha mejorado pero no lo suficiente como para andar en los trotes de una larga campaña.
Por el lado del Movimiento Ciudadano, el dirigente estatal, Emiliano Fernández, sigue firme en la primera posición como probable candidato al Senado, y de ellos hacia abajo nadie más se menciona por lo que dije antes; no hay hombres ni mujeres con la suficiente trayectoria, capacidad y carisma, como para lograr lo que hasta el momento la izquierda, unida o desunida, no ha podido en Tamaulipas.
Pero hay una sorpresa que bien podría catalogarse como una broma. Resulta que ante la declinación de la empresaria y editora Ninfa Deándar Martínez a la invitación hecha por Andrés Manuel López Obrador para ocupar la segunda posición en las nominaciones al Senado, para representar al Movimiento de Regeneración Nacional (Morena), la ex obrera Marta Ojeda fue ‘recomendada’ por Ninfa para que ocupe su lugar.
Desde luego que solo falta que AMLO la acepte, lo que creo no ocurrirá, ya que Marta es una perfecta desconocida suya, y porque la decisión la tiene Morena, por lo que ante la declinación de Ninfa, la decisión la deberá asumir dicha corriente política, y me atrevo a decir que escogerá a otra mujer de mayor trayectoria.
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TAL PARECE que el tiempo de veda política impuesto por el IFE a los candidatos y partidos que buscan ganar las elecciones del uno de julio, más que ser un tiempo para la reflexión y para preparar sus campañas, se trata de una lucha por decir la mayor cantidad de barbaridades, improperios, y dislates.
El último tropezón lo dio la candidata del PAN, Josefina Vázquez Mota, cuando dijo a estudiantes de una institución educativa, que por haber estudiado en la Universidad Iberoamericana, no era perfecta, situación que hasta el momento le ha ocasionado un malestar que no la deja ni a sol ni a sombra.
Aunque creo que esta barbaridad no le quitará el puesto a Enrique Peña Nieto, candidato del PRI, y menos si a estas alturas de la veda política, Andrés Manuel no ha cometido el tipo de dislates que han dicho tanto Peña Nieto como Vázquez Mota, previo al inicio de sus respectivas campañas.
Veremos, una vez que inicien las campañas, quién de los candidatos dirá las peores barbaridades, lo que sin duda incidirá en la intención del voto, y en la decisión de los votantes al momento de estar frente a las urnas electorales.
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Hasta mañana
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