Entre Nos/Carlos Santamaría Ochoa *Electores a prueba

El número de electores para los comicios de julio está determinado ya por el Instituto Federal Electoral: se habla de 79 millones, 571 mil ciudadanos en posibilidad de emitir su voto, a reserva de los que pierdan sus derechos, tengan asuntos fuera del país y no prevean la situación y otros factores, entre los que, lastimosamente, entra la apatía, la abstención y falta de interés en participar, que, suponemos, es el problema mayúsculo no de México, sino en todo el mundo.

Es curioso, pero en casi todo el mundo los porcentajes de voto no superan el 60 por ciento, aunque ha habido elecciones extraordinarias en cuanto a números. Son las menores.

Siempre hemos pensado que si todos participáramos, su todos nos involucráramos en el destino de México, indudablemente seríamos otra nación y no habría la clase de problemas que hoy vivimos.

También informa el IFE que unos 300 mil ciudadanos no recogieron s credencial y, por densidad poblacional, los estados con mayor número de electores son Estado de México, Distrito Federal, Veracruz, Jalisco y Puebla, en ese orden.

En la entidad los números son interesantes: tenemos que considerar que hay un poco más de mujeres que hombres: 51 contra 49 por ciento: casi se cumple con la equidad de género. De 2 millones 440 mil 659 electores, 1 millón 246 mil 596 son damas y un millón 197 mil 63 son varones, según la información del vocal del Registro Federal de Electores, José de Jesús Arredondo Cortés. Los datos son del 23 de marzo, son los más recientes.

Entre los datos ofrecidos por el RFE, se pone de manifiesto que lo ciudadanos de 25 a 29 años ocupan el 12.54 por ciento del total de registros, igual que los de 30 a 34 años, es decir, una cuarta parte del voto se definirá en estos grupos de 25-39 años.

En estos más de 2 millones de ciudadanos están puestas las expectativas electorales de los que aspiran a cualquier cargo, sea diputación, senaduría e inclusive, la presidencia de la República. La prueba más importante se llevará a cabo el 1 de julio, independientemente de lo que digan las encuestas, los partidos o candidatos.

Algunos candidatos han aprovechado los días de asueto y han ido a los destinos turísticos, lo que no es precisamente lo que nosotros considerábamos adecuado, pero finalmente, ahí están y no se puede evitar su incursión en los sitios de recreo.

Los tiempos electorales concluyen el 27 de junio, es decir, desde el pasado 30 de marzo y hasta ese día tendremos que escuchar propuestas y ataques, siendo las primeras lo más interesante, que nos permitirá hacer un análisis del sufragio, y lo segundo lo más lamentable y que no se puede evitar.

Y en ese sentido, bueno es el hecho de que se aprovechen todos los recursos más cuando las campañas tienen menos recursos oficiales: las redes sociales son un buen medio, aunque a veces, consideramos que se abusa de este recurso y nos abruman, teniendo también que soportar los insultos y bromas de pésimo gusto que se hacen con fotos manipuladas, mentiras, chismes y todo eso digno de un grupo sin cultura política, y que muchos, desgraciadamente, aplauden.

Cuando se hace un buen uso de las redes sociales, permite llegar a un muy buen número de electores, sin olvidar que, según datos del INEGI –Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática- solo manejamos Internet un 10 por ciento de los ciudadanos, lo que deja fuera de estas campañas a 9 de cada 10 mexicanos en posibilidad de elegir.

Son las cosas buenas y las malas, pero cada uno de nosotros tendrá que elegir el 1 de julio.

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