Definitivamente no se necesita ser un vidente para declarar como virtual ganador a Enrique Peña Nieto.
El candidato presidencial del Partido Revolucionario Institucional empieza esta semana con 54 puntos porcentuales de aceptación ciudadana contra un 25 por ciento de Josefina Vázquez Mota y el 23 por ciento de Andrés Manuel López Obrador.
Pero más allá de estas estadísticas, los fríos números indican que la presencia de Peña Nieto entre el electorado va a la alza, al igual que la de López Obrador, mientras que la de Vázquez Mota se encuentra en franca decadencia.
Al ganar doña Josefina la contienda interna del PAN más se cuestionó sobre si México estaba preparado para ser gobernado por una mujer, modificando posteriormente, importantes personalidades públicas, la pregunta a: ¿Ella está preparada para gobernar a México?
Hoy vemos con tristeza que la respuesta tajante es NO. Y utilizo la palabra “vemos” porque es la imagen que se está demostrando de la candidata panista.
Vemos, desafortunadamente, una mujer de semblante gris con una sonrisa cada vez más difícil de percibir. La gallardía se perdió cediendo el terreno a la percepción de una persona enfermiza, incapaz de encauzar el estrés que redunda en la falta de previsión.
Un “golpe de timón” en su campaña presidencial que evidencia la falta de coordinación al interior de Acción Nacional es otra estrategia que en nada ayuda a su imagen. Una situación que, por cierto, pone de relieve la necesidad de un grupo que lidere a la candidata y que, obviamente, lo representa quien tiene el poder y que tiene que ejercerlo. Que conste que nunca dije Felipe Calderón y su equipo de rufianes, perdón quise decir colaboradores.
Estas son sólo algunas de las razones por las que la respuesta a la pregunta de que si Josefina está preparada para ser presidenta de México es no y para deducirlo no se requiere ser vidente, insisto.
Por eso, antes de pretender sancionar a Vicente Fox por declarar que “sólo un milagro” podrá salvar de la derrota a su candidata, los panistas deberían correrle una invitación para que se incorpore a la campaña presidencial porque, ahora resulta, que está demostrando sus dotes para aplicar la lógica. Él mismo “vaticinó” la victoria de Vázquez Mota sobre Ernesto Cordero y no fue por ser un nigromante, sino por simple razonamiento. Aunque en realidad el ex presidente de México nunca se identificó con el PAN, al grado de formar una academia por la que han desfilado personajes de diferentes partidos políticos.
Tal vez por eso con sus declaraciones don Vicente sólo quiere molestar a todos, o “coquetear” con algunos porque si se da la alternancia hay que cubrirse bien la espalda (¿recuerda a quién se acercó Fox a saludar en la misa papal?; sí, el saludo con El Peje no fue mera coincidencia).
ECA, viento en popa.
En la capital tamaulipeca todo marcha viento en popa en la campaña de Enrique Cárdenas del Avellano. Su acercamiento con la sociedad ha sido permanente sin descuidar ningún estrato ni grupo de personas.
A diferencia de sus contrincantes, el candidato priista ha mantenido una constante comunicación con la comunidad a fin de conocer de viva voz la problemática que le aqueja creando el compromiso de realizar las gestiones correspondientes desde el Congreso de la Unión.
Enrique Cárdenas pretende consolidar esos compromisos con los Foros “Lo Mejor para Todos” que se realizarán durante mayo y junio, justo antes de que concluyan las campañas proselitistas.
La lógica indica que quien se acerca primero tiene más posibilidades de permanecer en la percepción ciudadana que se reflejará, en este caso, en las urnas el próximo primero de julio. Además de que el trabajo que ha realizado el PRI municipal ha permitido encontrar un camino allanado.
En fin, por ahora no me resta más que desearle una excelente semana; y recuerde ser feliz, junto a su familia es más sencillo.
Hasta la próxima.
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