Entre Nos/Carlos Santamaría Ochoa *Las calles de Victoria

Como siempre, cada ocasión que las lluvias se presentan en las ciudades, hay aspectos que tienen que ser atendidos a la brevedad, y lo anterior aplica cuando hablamos de las calles, las rúas de Victoria, que a diario son parte de nuestros recorridos. Las lluvias se ensañan mucho con los metros cuadrados de pavimento y hacen que no luzca lo que se hace, en otras palabras.

El ayuntamiento de Victoria que preside Miguel González Salúm tiene un programa muy interesante de pavimentación y rehabilitación de las calles, con una buena cantidad de recursos que son empleados para la compra de insumos, pago de trabajadores y otras cosas, en aras de que tengamos las calles en mejor estado.

Nunca estamos conformes, ya sea porque COMAPA hace arreglos y deja peor las calles, porque Telmex tiene también obras para nuevas líneas, o simplemente porque el pavimento que hay tiene ya su tiempo de uso y hay que renovarlo, cuando las aguas hacen su parte y aceleran este proceso.

Dijo el alcalde de Victoria que están trabajando muy intensamente para mejorar lo que existe, para rehabilitar lo que la lluvia ha descompuesto, y bueno, es natural que haya más baches, lo que no quiere decir que nos gusten, sino que entendemos que existan en esa proporción. Cierto, muchos inconformes hay todos los días, y eso no se puede evitar: los que critican sin fundamento argumentan que no se ha hecho nada, y los que lo hacen, pero fundamentados en algo, consideran que si bien es cierto que hay que revisar los procedimientos, consideran que hace falta un trabajo más intenso.

Este jueves nos hemos encontrado en diversos puntos de la geografía victorense con lugares en los que las cuadrillas están trabajando intensamente, tapando los agujeros que la lluvia y otros factores nos “regalan”, lo cual sinceramente, como victorenses, nos satisface porque vemos que se está avanzando, aunque llegue al otro día una lluvia y nos haga dar un paso atrás.

Los trabajos de pavimentación utilizan una gran cantidad de recursos económicos para que se pueda informar posteriormente que tal o cual avenida o calle ha sido puesta en buenas condiciones. No siempre resulta como uno quisiera, y también, hay ocasiones en que el mismo material se deforma, se levanta y eso provoca molestia sobre todo en las personas que viven muy cerca de las mismas zonas de trabajo.

Miguel González Salum no puede tener ojos en toda la ciudad pero trata de hacerlo a través de las redes ciudadanas, de sus colaboradores, y entonces, tiene también encargado a Obras Públicas que se hagan cargo de lo anterior. No cabe el comentario de que el jefe de la comuna victorense ordena que se hagan las obras, porque para eso tiene colaboradores.

Cierto, González Salum es el responsable, pero no es el que trae la pala y el camión de asfalto, y eso tenemos que entenderlo. Hay buena intención pero en ocasiones hace falta un poco más que eso, y es cuando los que se encuentran conformando el equipo de trabajo tienen que “ponerse la camiseta” para que todo salga sobre ruedas, y los resultados puedan ostentarse en el informe de actividades como algo positivo.

Y para que todo lo anterior funcione, el ayuntamiento necesita dinero que viene del gobierno estatal o federal, -en muy poca cuantía- así como de las fuentes propias de ingresos como es el impuesto predial y otros derechos que se pagan en la presidencia municipal.

En ese sentido, hay que entender que el dinero no se imprime ni se cultiva, sino se trabaja y se busca, de ahí la importancia de que paguemos nuestras obligaciones tributarias, y entonces, podremos exigir a la autoridad más velocidad y eficiencia, porque con lo que se tiene hoy en día, y luego de los recortes que hace el gobierno calderonista en una velada campaña pro-panista, los ayuntamientos tienen verdaderos problemas para enfrentar sus responsabilidades y necesidades ciudadanas.

Dicho sea de otra forma: pague, no se haga “pato”, porque su dinero nos ayudará a todos.

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