He afirmado en distintos foros que los medios de comunicación (periódicos impresos y en línea, radio, TV, Internet y en los últimos tiempos las redes sociales) también educan y crea usted que en muchos de los casos más que los padres de familia en la casa, o los maestros en la escuela.
En infinidad de ocasiones he escuchado a niños pequeños decir a sus padres que quieren que les compren “esto” –y muestran una herramienta- cuando los sorprendidos padres preguntan para qué lo quiere, el infante solo acierta a decir que no sabe, que solo quiere que se compre porque dicen en la TV.
Lo anterior viene a colación porque sin debatir, en este mundo globalizado la TV es el medio que más vende, es el mercado más amplio porque tiene cautivo a un público al que puede ofrecerle lo que quiera, sobre todo… promesas.
El mejor ejemplo que se me ocurre son las cremas dentales, cuando le insisten a usted que lavándose los dientes con esa o aquella crema, tendrá una sonrisa contagiosa, o lavándose la cara con determinado jabón tendrá su cutis de colegiala, lo que le están vendiendo, más que un jabón o crema dental son promesas. Y lo peor, las creemos.
Pese a los comentarios de los analistas en la política mexicana –incluyo a los locales y extranjeros- muchos han determinado la importancia, según ellos, de las elecciones presidenciales el próximo 1 de julio en el país. Sin embargo las evidencias hoy son muy distintas.
Usted sabe que los dos consorcios más beneficiados por los gobiernos mexicanos son TELEVISA y TV AZTECA y sus subsidiarias, por lo que causó sorpresa que la televisora del Ajusco, tajantemente determinó la NO transmisión del debate entre los candidatos a la presidencia del país, porque transmitirá en vivo el partido del campeonato Fut Bol, donde sus interese son las ventas que ello genera.
La sorpresa no quedó ahí, sino que la misma TELEVISA aceptó la trasmisión del Debate por la Presidencia de la República entre los que usted ya sabe, Enrique (n Atlacomulco Edo. Mex. 1966), Josefina (N DF 1961), Manuel Andres (Macuspana, Tab., en 1953) y Gabriel Ricardo (n DF en 1954), pero por el canal 5 del DF.
La interpretación que se da al hecho es que las televisoras consideran más importante -en términos comerciales- la final del campeonato de futbol mexicano que lo que puedan decir los candidatos a dirigir a este país de mucho millones de pobres, más de medios pobres y pocos que se sienten ricos, amén de la minoría que si tiene. En otras palabras es más la riqueza futbolera, que la ideología política de la nación.
Si pudiéramos hablar de más tristeza ciudadana, entonces nos podemos referir a que las mismas autoridades del IFE aseguran que NADA se puede hacer ante la determinación de los señores Aztecas o Televisos y bueno… la TV también ¿educa?
Bien vale la pena que las autoridades federales presentes y futuras piensen en esas pérdidas de tiempo que obligan a los maestros a participar con los simulacros de elecciones donde se supone votan lo escolares por legisladores, votan para presidentes municipales o gobernadores y según lo que estamos viviendo pareciera mejor que los niños y niñas aprendan futbol que educación cívica, ética y valores.
Una de las cosas que los señores televisión deberán considerar es que las concesiones que el gobierno otorga, también las revoca. Presente es el hecho que sufrió el mismo Joaquín Hernández Galicia (n en México 1922) en el gobierno de Carlos Salinas de Gortari (1988-1994) cuando éste ‘lavó’ la afrenta que sufriera precisamente en épocas de campaña. El poder cuando se tiene es… poder.
El ‘negro’ Arturo Durazo en el sexenio de José López Portillo (1976-1982) siendo jefe de la policía capitalina en el DF (cuando la capital del país era un apéndice del gobierno federal) ¿No se alcanzó la puntada de mandar detener al victorense José Sulaimán, acusándolo de contrabando de piezas arqueológicas? Desde luego que fue un exceso policiaco, pero es real, existió.
Como mexicano y como dueño del control de su TV usted es el que manda y nada le extrañe que al término del partido del Futbol salgan los aficionados a celebrar el triunfo de su equipo.
Lo más seguro es que unos cuantos quedaremos en la reflexión sobre las propuestas, mentiras o verdades de lo que se dijeron de frente los candidatos… Finalmente, la TV también educa y ¡Luego echamos la culpa a los maestros!
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