Reynosa, Tamaulipas.- Hasta unas horas antes del debate presidencial transmitido la noche del domingo. Julia Oreyan era una ilustre desconocida, fue contratada por Jesús Tapia, productor asignado a la realización del evento para fungir como edecán y colaborar en el desarrollo de las participaciones de los candidatos a la presidencia.
Hasta aquí no hay nada de extraordinaria, pero al iniciar el debate y sus transmisiones fue el momento que comenzó a escribir la historia y llevar a la cumbre a la edecán que se robó no solamente el evento, si no que recibió miles de mensajes en las redes sociales, destrozando los esfuerzos de los seguidores de los candidatos que a esa misma hora hacían “hash tag” en “Twitter”.
La voluptuosa imagen humana de Julia Oreyan se desplazó libremente por el escenario y de acuerdo a la medición hecha por el propio productor Jesús Tapia apareció a cuadro durante 24 segundos, 6 segundos (gloriosos) de frente con su atractivo dispuesto ante las cámaras y que detonaron las miles de reacciones en las redes sociales.
Modelo de profesión, Julia ha sido playmate de la revista para caballeros “Playboy” y según comentarios hechos por ella, fue contratada en la agencia de modelos en donde labora por Tapia.
Su presencia que escandalizó al IFE, partidos políticos y el ala conservadora de la sociedad ha derivado en una serie de disculpas de los organizadores y de la autoridad electoral que calificó como “desacierto” su aparición en un vestido sugestivo y sensual, aunque la realidad hay millones en este momento que más que aceptar disculpas, agradecen el dislate que recreo visualmente las fantasías de muchos.


