Nuevo Laredo, Tamaulipas.- Con el propósito de que los desechos químicos y electrónicos sean depositados en un lugar adecuado, la Dirección Municipal de Medio Ambiente y Cambio Climático realiza acciones en conjunto con la ciudadanía y las casas de estudio.
Tal es el caso de la Facultad de Comercio, Administración y Ciencias Sociales de la Universidad Autónoma de Tamaulipas que entregó a la citada dependencia municipal computadoras con más de 10 años de antigüedad y en desuso, para que se deshicieran de una manera correcta sin contaminar.
Osvaldo Valencia Robledo, director municipal de Medio Ambiente y Cambio Climático, dijo que es muy importante que la población participe conjuntamente con el gobierno en este tipo de acciones para preservar el medio ambiente.
“Cada último fin de semana de cada mes se realiza este campaña, pero las instituciones educativas nos apoya bastante porque baja la información a la gente de ellos y es el ejemplo de cómo desechar los residuos, en una forma adecuada. En esta ocasión estamos recibiendo de la UAT, marcando esta pauta con la entrega de estos residuos electrónicos”, comentó el funcionario.
Por su parte el director de la Facultad de Comercio, Administración y Ciencias Sociales de la UAT, Luis Hernán López Díaz, dijo que desde a finales de los 90´s tenían estas computadoras que ya son obsoletas, pero que no podían tirarlas porque tienen un inventario que rige la rectoría de la institución, hasta que por fin autorizaron que se deshicieran de ellas.
El director de Medio Ambiente y Cambio Climático, Osvaldo Valencia Robledo, nos hizo la propuesta la cual nos convenía para cumplir con el medio ambiente para que estas computadoras se vayan a lugares especializados en reciclar”, dijo el director de la UAT.
Valencia Robledo, por su parte explicó que estas computadoras se pondrán a disposición de una empresa la cual hace una separación, recicla el material para reutilizar y aquellos elementos que se pueden disponer de manera responsable.
Agregó que esta es la mecánica que se manejan con los centros de acopio temporal, con los que cuentan para resguardarlos y disponerlos responsablemente.


