Sequía los obliga a dejar el campo para criar ganado

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Nuevo Laredo, Tamaulipas.- Los 120 campesinos de esta ciudad están de plácemes debido a las lluvias que han mejorado las condiciones en las praderas de la región, lo que permitirá crecer el alimento para el ganado, mencionó Alejandro López Robles, dirigente municipal del Comité Campesino.
Sin embargo la alerta continúa por los pronósticos de sequía para el resto del año, y por lo arcaico de los sistemas de riego que utilizan, por lo que de campesinos se convirtieron en ganaderos de pequeña escala.
Comentó que el año pasado fue de extrema sequía, al igual que la mayor parte del año 2010, por no presentarse lluvias importantes, lo que obligó a muchos de los productores a deshacerse de su ganado para evitar su sacrificio, por lo incosteable del traslado de agua y alimento.
“No queríamos vender, pero era necesario para poder subsistir debido a que la situación era muy crítica y los pronósticos eran pesimistas”, mencionó.
Pero dijo que si bien las lluvias de los últimos días mejoran la situación de los productores, no será suficiente si deja de llover en los próximos 15 días, ya que la tierra está muy seca porque el zacate no se desarrollará.

Son 16 ejidos improductivos

Nuevo Laredo cuenta con 16 ejidos, y ninguno es apto para la siembra pese a su cercanía con el río Bravo, aunque de ellos que solo seis son aprovechados para el pastoreo del ganado al haber sido cambiado el régimen de agricultura a ganadero, pero solo si llueve.
Se trata de los ejidos Miguel Alemán, San Francisco, La Cruz El Francés, El Bayito y Adolfo López Mateos.
“Ya los hicimos praderas pero nos pego por igual la crisis del agua porque tuvimos 9 años sin riego de agua del río Bravo, lo que nos llevó a la quiebra”, expresó el campesino.
Se quejó de lo rudimentario de los sistemas de riego con que cuentan, ya que mientras en las regiones de Reynosa y norte de Coahuila y Nuevo León utilizan el riego por aspersión, en Nuevo Laredo siguen utilizando el sistema de riego por rodaje
“Hay ejidos como el Miguel Alemán en los que el agua del río se tiene que transportar hasta por seis kilómetros por canal a cielo abierto”, explicó.
Como ejemplo, dijo que en ciudad Anáhuac, Nuevo León, el campesino paga 340 pesos a la Comisión Nacional del Agua por tres riegos para el cultivo, mientras que en Nuevo Laredo se paga más pero por un solo riego, lo que es insuficiente para cualquier cultivo, razón que los orilló a dejar el campo por el ganado.