Victoria, Tamaulipas.- Atrapados por un futuro incierto y ajenos al despertar mediático que los jóvenes como ellos han empezado a tener en otras partes del país, estudiantes de Tamaulipas hoy están de fiesta; pero ni el baile ni el día libre del que gozan, por ser este su día, les despejan el panorama que por demás incierto dicen tener:
“La verdad que lo que más quisiera es que la escuela fuera eterna, porque ahorita se sabe que después de ella, solo esta el desempleo y la desesperación porque estudiar una carrera ya no es garantía de nada y eso, en mi caso lo veo con dos hermanos mayores, que con todo y su titulo de licenciados, uno esta de dependiente en una tienda y otro tiene un carrito de hot dogs”.
Así opina el universitario Daniel Fernández Terán, quien afirma que con todo y lo anterior; este día es de festejo.
Actualmente en Tamaulipas hay más de 567,000 jóvenes de 15 a 24 años, de los cuales 233,000 son estudiantes de educación media y superior; .. aún cuando los datos y cifras son meros referentes, la perspectiva estadística 2010 dada a conocer por el INEGI indica que de cada 100 personas de 15 años y más, solo 21 llegan a finalizar su educación media-superior y solo 18 concluyen una carrera profesional.
Para el maestro Paulino Galaviz Rivera, Director de la secundaria No. 7 de esta capital, los estudiantes de este nivel hoy conmemoran su Día, pero es tiempo de reflexionar sobre la problemática que padecen, ya que se debe reconocer que el ser estudiante de secundaria en estos tiempos atraviesa por una serie de circunstancias que llegan a orillarlo a interrumpir su educación.
Apunta que las escuelas se mantienen como refugios seguros para los jóvenes, que hoy celebraron en grande el Día del estudiante.
Marca que los maestros y padres de familia hoy más que nunca están llamados a cerrar filas en torno a los estudiantes de educación media y superior, ya que por su juventud se exponen a una serie de riesgos a los que hay que estar atentos para que estos no dañen su presente y su futuro.
Galavis Rivera opina que es necesario fortalecer los lazos de compañerismo entre los jovencitos, arraigarle los valores cívicos y humanistas, pues en los tiempos tan difíciles que les ha tocado vivir es necesario prepararlos no solo académicamente sino para la vida misma:
“Ahora que se festeja el día del estudiante, se les motiva a dar lo mejor de si mismos no solo en la escuela, sino como amigos, como compañeros, porque es lo que cuenta en estos tiempos tan difíciles que nos tocan vivir, y en ello, uno como maestro tiene en compromiso de fomentar la armonía en las relaciones escolares”.
Cabe mencionar La conmemoración del llamado Día del estudiante se remonta al año 1929 cuando los estudiantes de la ahora Universidad Autónoma de México, se lanzaron a la huelga en favor de la Autonomía Universitaria, su lucha dio el resultado anhelado, pero eso es parte de una historia, muy distinta a la que a los estudiantes de hoy les ha tocado vivir:
Rosalba Alanís Torres, estudiante del cuarto semestre de sicología nadie le cuenta que la situación económica va de mal a peor; perteneciente a una familia extensa en donde cinco hermanos han convertido a su madre en una mujer que hace milagros con el gasto familiar que su padre le entrega, dice que lo poco que le dan para gastar en la escuela se le va en las copias y el pasaje:
“Cuando bien me va, me sobra para un refresco, lo que sucede que en una familia tan grande como la mía el dinero nunca es suficiente para cubrir todo lo que necesitamos, por eso, en lo personal me ayudo mucho con una beca que tengo en le Universidad, son 600 pesos que me llegan cada mes, pero son suficientes para salir adelante con el gasto de tanta copia que nos piden”.
Comparte que como futura sicóloga perciben en las aulas que la juventud también está agobiada por la crisis:
-Por ejemplo uno bien que mal tiene su casa aquí en la ciudad, pero hay muchos compañeros que vienen de otros municipios, así que tienen que pagar renta, alimentación, transporte, muchos de ellos no tienen ni para sacar copias, así que se esperan a que quienes si las sacan se las presten para estudiar.
Roberto Cruz Mendoza, es uno de estos estudiantes, originario del municipio de San Fernando, quien cuenta que desde que empezó el año hasta ha pensado en dejar la escuela:
-Uno ve como batalla la familia, son gente del campo que con sacrificios siembra la tierra, por lo que no hay ingresos fijos, sino cada temporada de siembra, por ello mi papá tiene que andar pidiendo prestado a cuenta de la cosecha para pagar los mil pesos que me cobran de renta, además de inscripciones y por semana me da para mis gastos 400 pesos, que antes si alcanzaban hasta para dar las tres comidas, ahorita ya no, hay semanas en que por ejemplo hay que imprimir muchos trabajos y el dinero se va, por lo que no queda ni para el transporte, lo que hago es levantarme más temprano y me voy caminando desde la Colonia Mainero hasta la Universidad.
Cruz Mendoza, estudiante de comercio puntualiza que por esta situación muchos de sus compañeros de plano han tenido que abandonar la escuela:
-La situación es sumamente difícil para uno que viene de otras partes, hay amigos que de plano no aguantan el sacrificio y mejor se regresan, otros que buscan trabajos que les ayuden a completar el gasto, pero la realidad es que ahorita andamos batallando hasta para sacar copias ni hablar de comer en la escuela, muchos nos vemos en la necesidad de elegir entre echarnos un taco o comprarnos el material que nos piden en la Universidad.
“Necesario fortalecer a la juventud en estos momentos de crisis”: Luis Humberto Garza Vázquez
Para el maestro Luis Humberto Garza Vázquez, socioterapeuta experto en la conducta de la juventud, y Secretario académico de la Unidad Académica de Ciencias, Educación y Humanidades de la Universidad Autónoma de Tamaulipas, las estelas de la situación económica y social que se está viviendo, impactando a la juventud:
“Estamos viviendo momentos difíciles pero hay que recordar que crisis siempre ha habido, son recurrentes pero ahorita lo que nos toca por vivir nos agobia a todos y los jóvenes no escapan, ellos resienten en lo emocional, en lo físico y lo social lo que está pasando, por eso desde el aula se ha palpado la situación y se está actuando en consecuencia propiciando un encuentro directo con los alumnos, en este caso de la universidad, ya que está claro que después del hogar, el espacio que alberga el desarrollo de un joven es la escuela y con este compromiso se le está dando un giro a la educación.
El llamado es para formar un bloque protector entre maestros y padres de familia:
-Cuando a mi me preguntan que si veo a una juventud en riesgo, en peligro mi respuesta es positiva, pero a la vez afirmo que no todo está perdido pero para ganar la batalla hay que unir esfuerzos, por decir, ahorita la UAT ha abierto las puertas a los padres de familia para que conozcan donde estudian sus hijos, se busca un acercamiento con ellos, a fin de hacer frente a la situación, pues siendo la escuela y la casa los sitios en donde la juventud se alimenta en lo emocional para hacer frente a la vida, debemos trabajar unidos y de esta manera porque en ello le va el presente y el futuro a nuestros estudiantes, quienes tienen en sus manos el porvenir de la sociedad en su conjunto, son quienes van a moldear para bien o para mal nuestro mundo.
Por su parte la regidora Erika Crespo Castillo, coordinadora de Alianza Joven en Tamaulipas, sostiene que los estudiantes de Tamaulipas no escapan a la tendencia nacional que ubica la falta de una oportunidad laboral y las adicciones como los principales problemas a los que se enfrenta la juventud.
Dijo que en base a los resultados preliminares del Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (Conapred), y el área de Investigación Aplicada del Instituto de Investigaciones Jurídicas (IIJ) de la UNAM, se reveló que 35.6 por ciento de los jóvenes considera que la falta de oportunidades laborales es el principal problema al que se enfrentan.
Asimismo el segundo problema es el de las adicciones con 11.1 por ciento, además de que 10 por ciento dicen tener problemas de dinero y les faltan recursos para enfrentar la vida diaria.
Concluye mencionando que este solo es un pincelazo a una realidad en la que todos están llamados a atender, pues en ello va el presente y el futuro de la sociedad.
Día del estudiante: Su origen
El origen del día del estudiante se remonta al año 1929 cuando los estudiantes de la ahora Universidad Autónoma de México, se lanzaron a la huelga en favor de la Autonomía Universitaria.
Después de una serie de eventos y protestas que culminaron en una huelga general, los alumnos fueron agredidos brutalmente por la policía capitalina dentro de las instalaciones de la Escuela de Derecho el día 23 de mayo por tal motivo los alumnos de esta escuela reclamaron que ese día fuera recordado como el Día del Estudiante en honor a los agredidos y que la plaza de Santo Domingo en la Ciudad de México fuera llamada Plaza 23 de Mayo o del Estudiante.
Poco más de un mes después se consiguió la autonomía de esta casa de estudios y con el tiempo en muchos de los estados del país se crearon o se tomaron espacios propicios para la relajación y el estudio y se les denominaron “Jardines del Estudiante”, en honor a esa lucha en pos de la Autonomía Universitaria. Desde entonces se ha venido celebrando cada 23 de mayo el Día del Estudiante, como un recordatorio de la lucha en pro de una educación más abierta y participativa, aunque claro está, ahora los que lo celebran desconocen su origen.


