Partidos y políticos camino a la autodestrucción

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Victoria, Tamaulipas.- Cuando los partidos y los políticos dejaron a un lado la ética y se dedicaron a depredar al país; firmaron su sentencia de muerte, la guerra de lodo que ha caracterizado a las actuales campañas electorales, es el reflejo que solo se guían por la búsqueda o la retención del poder, de espalda a los intereses del pueblo, que amenaza despertar en movimientos como “yo son 132”.

Al señalar lo anterior la doctora en antropóloga social y catedrática universitaria quien también ha sido Diputada local y federal; así como activista de la ezquierda tamaulipeca; Luisa Álvarez Cervantes, sustenta que los protagonistas de la política en estos momentos están librando una guerra sin sustento social, ya solo buscan el poder por el poder mismo, dejando fuera la ética:

“Se están autodestruyendo sin distingo de sexos o de ideologías, tanto la derecha, como la izquierda y ni que decir del PRI se cortan por la misma tijera, pasando por alto los intereses colectivos que hoy más que nunca requieren ser atendidos tanto en materia económica, como de seguridad; no es posible que en tanto los políticos no se cansan de echarse lodo, en el país la crisis económica va de mal en peor, de la inseguridad ni se diga en la falta de oportunidades”.
La académica sustenta que lo que lo que actualmente se está viendo en el terreno político se fermento desde hace mucho, cuando la praxis política perdió el sentido de la ética y en compromiso social y solo se busco el poder traducido en riquezas incalculables, impunidad y otros males que cargan los políticos:

“Pero en el pecado han llevado la penitencia, en el país en general y en Tamaulipas en lo particular no hay líneas divisorias entre la izquierda, el centro o la derecha, todos se mueven por prácticas comunes cargadas hacia el uso y abuso del poder”.

Retirada de la política y dedicada a la academia, Álvarez Cervantes menciona que en la época de los 80 la lucha política tenía un sustento ideológico que poco a poco se fue diluyendo para dar paso a los intereses económicos y a un nocivo ejercicio del poder:

“Al pueblo no lo puedes engañar, por eso ahorita no hay movimientos sociales como los campesinos, los populares de aquellos años, ahorita con el movimiento “yo soy 132” puede darse la oportunidad de cambiar el rumbo de la situación.

Por lo anterior hizo un llamado a arropar a este movimiento de jóvenes para que no se pervierta y se repita la historia.