Entre Nos/Carlos Santamaría Ochoa *Merecemos algo más

Una serie de debates ha despertado la elección del 1 de julio próximo, más porque se ha polarizado la postura de algunos que, dentro de sus quejas contra la falta de entendimiento y claridad, han optado por el insulto, la diatriba, la mentira y el estar dando vuelo a la creatividad en diseños de imagen a través de programas computacionales, en aras de descalificar una propuesta que, nos guste o no, existe, es legal y está ahí, en la mesa de las votaciones.
El ex gobernador del estado de México Enrique Peña Nieto sigue puntero en las encuestas, gracias al trabajo que se ha realizado durante meses en la estructura de su partido, el Revolucionario Institucional, así como a las estrategias que muchos critican, pero que se han empleado durante años.
Baste recordar que Vicente Fox, dice la gente, hizo campaña durante seis años previos a la elección a través de sus comunicadores, los que, gracias a la imagen que nos “vendieron” de él, lograron una contundente victoria, anunciada aquella noche por el entonces presidente Ernesto Zedillo Ponce de León.
Ya el señor Andrés Manuel López Obrador percibió que la opinión pública y una gran mayoría de mexicanos piensa que son sus colaboradores y miembros del equipo electoral los que están detrás de la campaña de insultos contra Peña Nieto, a grado tal que les ha pedido no ser tan agresivos, aunque no se ha pronunciado contra la violencia que se emplea y que, insistimos, puede acabar de u ama era que nadie desea.
La señora Vázquez Mota insiste en asegurar que meterá a la cárcel a mil y un personajes que a la fecha, como sucedió en el famoso “michoacanazo”, no se les ha podido comprobar nada, y seguramente pasará igual, por lo que los tamaulipecos consideran que, luego del 2 de julio, serán dejados en paz todos esos personajes que hoy son perseguidos de la justicia, dado que se les acusa de delitos difíciles de comprobar, o al menos, eso dicen los abogados que sí saben de derecho.
Y el señor Quadri, insiste en un nuevo México que no es suficiente para que pueda ganar; su mérito es que pide cada vez que puede que cese la violencia, esa que conocimos hace seis años cuando el Distrito Federal fue secuestrado por una causa, según ellos, justa, según más de 100 millones, perdida, injusta e ilegal, pero solapada por una autoridad complaciente.
Y luego, los candidatos al Senado y al Congreso de la Unión establecen sus estrategias electorales en aras de obtener el voto; en este rubro, los candidatos del PRI van, al menos en la entidad, en “caballo de hacienda”, porque no existe huella de la oposición salvo uno que otro anuncio del extraordinariamente libre Cabeza de Vaca, aquel que, se comprobó, saqueó a Reynosa y se amparó en un fuero legislativo.
Este miércoles se reunieron decenas de representantes universitarios del llamado “Yo soy 132” para establecer sus posturas; todos tuvieron la palabra aunque sea unos segundos, y las conclusiones seguramente las veremos el fin de semana, ya ordenadas y demás.
Deseamos que hayan desechado la idea de que, en un ámbito de exigir respeto a la libertad de expresión, se dejen de insultar al candidato del PRI y dejar de perder su tiempo en una campaña anti PRI, que nada bueno deja a la democracia.
Hemos dicho siempre que cada uno de nosotros tiene su simpatía y pensará en dar su voto a uno de los cuatro candidatos, y no por eso somos idiotas o descalificaremos a los demás. Uno tiene nuestro voto, no nuestra simpatía, así de claro, y eso hay que entenderlo: respetar la opinión de los demás, y que lo anterior no sea pretexto para tomar las calles o cometer actos de violencia.
Claudia, una muy querida amiga rememora las luchas de 1080 y 1910, y dice que ya toca… esperamos se equivoque, porque nadie queremos una guerra más, aparte de la que hemos vivido durante doce años, con más de 60 mil víctimas de por medio.
El respeto al voto debe ser garantizado por cada uno de nosotros, sea cual sea el resultado.
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