Quienes hemos participado en el proceso electoral en cualquiera de sus responsabilidades, entendemos la importancia del momento que vivimos: se comenzaron a distribuir los paquetes electorales a los presidentes de casilla: boletas, mamparas y todo lo que se requiere.
Es fecha que las autoridades del Instituto Federal Electoral iniciaron esta importante tarea, que consiste en garantizar que el material necesario esté a tiempo en cada una de las muchas casillas que el estado tendrá disponibles para que todos podamos ejercer nuestro voto por cualquiera de los cuatro candidatos a la presidencia de la República, a senadores y diputados federales; en algunos casos y estados, para gobernador y alcaldes, no así en Tamaulipas, donde únicamente participamos para presidente, senadores y diputados federales.
El Instituto Federal Electoral se ha preparado para atender a una población de 2 millones 625 mil 46 ciudadanos, de los que 1 millón 291 mil 311 son varones y un millón 333 mil 735 son damas. Los datos anteriores son según el padrón electoral, ya que la lista nominal nos ofrece otros números: 2 millones 440 mil 659 tamaulipecos, de los que un millón 23 mil 596 son mujeres y un millón 197 mil 63 son hombres.
En todos los distritos electorales se han preparado los documentos e insumos para 4 mil 339 casillas que estarán desde las ocho de la mañana listas a recibir la opinión ciudadana de cada uno de nosotros, sea cual sea la filiación o simpatía: al IFE no le interesa si uno es de tal o cual partido, sino que participe con su voto, ya que éste –el voto- garantiza la participación ciudadana, y la misma se hace válida con el sufragio únicamente.
Miente quien diga cualquier cosa contraria o que piense que no estamos listos para el proceso, miente, también, quien emite comentarios irresponsables en cuanto a que habrá fraude y esas cosas; miente quien azuza a la gente a la violencia, a la desobediencia y no es capaz de hacer lo que le toca para que nos podamos sentir orgullosos del proceso y del resultado, sea el que sea, y aunque no nos lleve a gritar victoria. El resultado que sea, mientras sea el que la gente quiere, no tiene por qué invalidarse: hay que respetarlo, hacerlo valer y defenderlo por sobre todas las cosas.
No faltan los agoreros del desastre que piensan que habrá fraude y esas cosas. Nosotros defendemos la idea de la legalidad del mismo, porque hoy en día no es posible engañar a la gente: los representantes de partidos políticos, observadores electorales y todo el ejército de ciudadanos está más que puesto para hacer valer la opinión de los ciudadanos.
Insistimos en el hecho de que quien se dedica a comentar cosas infundadas y negativas nada tiene qué hacer e este asunto y no se le debe dar validez a sus comentarios. Hoy en día no podemos darnos el lujo de creer lo que esta gente dice. El proceso es nuestro, de los ciudadanos y nadie podrá hacer lo que sea por descalificarlo.
Si bien es cierto que hay gente que no tiene mucho qué hacer al respecto y pone piedras en el camino de los que estamos participando, también es cierto que hay quien ha ocupado su tiempo y esfuerzo en hacer lo mejor de sí mismo para que todos quedemos satisfechos del resultado.
Faltan únicamente unos días para la gran decisión del México que todos queremos y que ha preparado a cuatro de sus ciudadanos para ocupar la presidencia de la República, de entre los que surgirá el nuevo presidente de México. Cierto, cada quien tiene sus opiniones, unas favorables y otras no tanto, pero finalmente, es la opinión de cada uno de los mexicanos, y se convierte en determinante, valido y necesario el respeto a la voluntad de la mayoría.
Ejerzamos el derecho al voto, el derecho ciudadano que tenemos y hagamos de esta jornada una fiesta del México que queremos para nuestros hijos y para nosotros mismos. Preparémonos para salir a vota y hagámoslo con mucho entusiasmo.
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Atentamente
Carlos David Santamaría Ochoa Ph.D.
A.I. Periodismo y Comunicación
Ten un buen día!