Para los agoreros del fraude, de la violencia, del mal momento, tenemos una noticia que no les será agradable seguramente: los lápices que ha enviado el Instituto Federal Electoral –IFE- nada tienen que ver con los videos que han preparado y editado en aras de preparar a la población negativamente para enfrentar un proceso que ha sido cuidadosamente preparado por miles de mexicanos.
Es un esfuerzo muy grande el que ha realizado el IFE y los partidos políticos, candidatos y simpatizantes, en busca de un triunfo que favorecerá a uno de los cuatro aspirantes, y a los que van para senadores y diputados federales. Habrá un ganador en cada una de las elecciones.
Ya vimos la manera en que Octavio, el joven “salvajemente golpeado” en el evento del PRI confiesa que es pintura la que pone en su boca; no se le ven golpes y nunca se supo quién lo agredió, por lo que se descalifica totalmente tal evento, preparado con la única idea de agitar el ambiente, enrarecerlo, pues.
Los lápices que ha mandado el IFE para las elecciones, los hemos visto y hemos realizado pruebas con ellos, para constatar la falta de credibilidad o confianza que debemos tener con ellos.
En ningún momento se puede borrar totalmente la marca del mismo, por lo que se descarta que alguien se dedique a borrar marcas de las boletas y poner las de sus candidatos.
Nos han dicho muchas cosas, y han escrito y publicado otras tantas, sin embargo, en ninguna vimos una prueba como la que hemos realizado esta tarde con uno de los lápices que garantizan el respeto a la voluntad del votante, sea cual sea. Nada de fraude se puede cometer con ellos, a menos que todos los funcionarios de casilla y representantes de partido –todos- estén de acuerdo, lo que se antoja imposible por la formación de éstos últimos. Los encargados del proceso han informado que si alguien no confía en los lápices de referencia, puede llevar su crayola, marcador o lo que desee para marcar su boleta con el o las siglas que haya elegido.
Molesta sobremanera que esos individuos gasten recursos que no sabemos quién proporciona para descalificar un proceso que está a punto de llegar a su clímax: no es cierto que se puede borrar, y que quede más que claro.
Los crayones fueron desechados porque en sitios como nuestra querida y amable Victoria hace demasiado calor, y eso provoca que se derritan. Está pensado en la forma de garantizar el sufragio.
Hacemos votos porque los participantes en las casillas: funcionarios y representantes, se pongan de acuerdo en las tareas que hay que llevar a cabo, garantizando una elección limpia. Hay todo lo necesario para hacerlo: el paquete electoral tiene lo que podríamos necesitar, desde insumos hasta la papelería que ocupen quienes llenen las actas de apertura, conteo y clausura, para preparar los paquetes del PREP –Programa de Resultados Preliminares- y lo que pueda necesitarse.
Pensamos que se trataron de atajar todos los probables conflictos que pudiera haber, sin embargo, si los representantes hacen bien su trabajo, si los funcionarios de casilla lo llevan a cabo adecuadamente, entonces no hay que cantar un fraude que, al día de hoy, se antoja prácticamente imposible hacer un fraude como lo están cantando quienes ya se sienten perdidos. Quieren arrebatar lo que seguramente la ciudadanía no les dará el 1 de julio.
Estamos a unas horas, hay que cuidar los detalles, prepararnos para ir a votar, y quienes estemos en alguna responsabilidad ciudadana o partidista, hacerlo de la mejor manera posible, para que podamos decir el 2 de julio: “ganó tal persona, en una elección ejemplar”.
No nos dejemos llevar por videos plagados de mentiras, por rumores insanos, por chismes de lavadero. La elección debe ser exitosa.
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Atentamente
Carlos David Santamaría Ochoa Ph.D.
A.I. Periodismo y Comunicación
Ten un buen día!