Reynosa, Tamaulipas.-Durante el turno comprendido en la Agencia Quinta del Ministerio Público Investigadora en su última semana que culminó, la titular Licenciada Alma Leticia Carranza Gómez, integró cuatro averiguaciones previas penales y dos actas circunstanciales con motivo de sendos sucesos motivados por percances vehiculares, otras tantas personas ahogadas y dos de muerte natural.
La recia fiscal Carranza Gómez, explicó que destacaron en esos sucesos el registrado el día primero de julio a las l5:00 horas sobre la carretera Ribereña a la altura del motel El Cielo, en el que participaron el vehículo Explorer Ford, de color blanco con placas de circulación números 722-TPC-4 del Estado de Tamaulipas y conducido por Miguel Ángel Rosales Zapata, de 39 años de edad, con el Toyota, modelo 2000, con placas 63K-ZR8 de Tamaulipas, dejando como saldo una persona fallecida que resultó ser el suegro del conductor Miguel Ángel Rosales Zapata, de 29 años, identificado como Rubén García Solís, de 5l años, copiloto de la Explorer, resultando lesionadas dos personas entre ellas Rosales Zapata, sus cuatro hijos menores y el conductor de la Toyota, Jorge Adrián Inguanzo Hurtado, de 26 años, quedando todos hospitalizados.
Dijo la fuente informativa que de acuerdo al parte informativo del perito de tránsito que conoció de este accidente responsabilizó a Miguel Ángel Rosales Zapata, persona que se encuentra custodiada por un elemento policiaco.
Antes, precisamente el 25 de junio una unidad motriz conducida por el señor Eduardo de la Torre Mendoza, de 57 años de edad, a una velocidad inmoderada sobre el Libramiento Monterrey lo que motivó que a la altura de un establecimiento comercial conocido como Mi Tiendita, perdiera el control del volante proyectándose hacia su derecha para impactarse en un muro, falleciendo en el acto el conductor.
Otra persona del sexo masculino que perdió la vida en circunstancias por demás extrañas fue el joven Jesús Guerrero Dávila, en los momentos en que conducía una bicicleta sobre la calle Miguel Alemán, en la colonia Módulo 2000, cuando sorpresivamente la bicicleta cayó en una especie de zanja sobreviniendo el mortal percance toda vez que el ciclista se hundió en las aguas de la fosa que abrieron como parte de unos trabajas que andan realizando en ese sector.
Dos mueren de causa natural y una ahogada en el rio bravo.
Para concluir dijo la fiscal investigadora Licenciada Alma Leticia Carranza, que sus oficiales secretarios Manuel Mireles y López Escribano dieron fe ministerial de dos personas del sexo masculino fallecidas de muerte natural en sus respectivos domicilios, así como de una persona no identificada que fue una víctima más de las traicioneras aguas del Río Grande.