Nuevo Laredo, Tamaulipas.- Hace labores administrativas, atiende al personal, sale a la calle a realizar diversas actividades e incluso va al cine de manera regular y entabla una conversación más o menos normal, pero se trata de un paciente del Centro Psiquiátrico con diagnóstico de trastorno mental y del comportamiento, ocasionado posiblemente por un severo golpe en la cabeza.
Su nombre es Arturo, tiene aproximadamente 30 años, y es ‘huésped’ desde hace 6 años del lugar, luego de ser atendido en un hospital local por haber ingresado poli-traumatizado, con cortadas en su cuerpo de arma blanca, y un golpe en la cabeza que pudo haberle ocasionado el problema mental que padece.
De acuerdo a Lucía, jefa de enfermeras del lugar, a Arturo se le permite la salida para realizar algunas actividades, camina por horas y retorna al albergue para desempeñar otras actividades, como el barrido de los patios, abrir las puertas a los visitantes e incluso realizar alguna actividad administrativa.
Al preguntarle a Arturo su lugar de origen, dice que es de Guanajuato para después indicar que es de la ciudad de México, y que llegó caminando hasta esta frontera, aunque posteriormente corrige y señala que lo hizo en autobús, en auto y a veces a pie.
“Me salí de mi casa porque quería (hacerlo), y tenía ganas de salirme, y ya no regresé a mi casa porque no me acuerdo. Llegué aquí caminando, a pie por toda la carretera, pero no me acuerdo cuanto tiempo hice, aunque aquí estoy muy bien”, relata con clara voz.
Continúa: “Barro, atiendo a la gente y como bien porque me tratan bien y tengo muchos amigos. Pero también juego fut bol”.
Señala que tiene familia, pero que hasta el momento nadie se ha contactado con él, porque no se acuerda bien el lugar en donde se encuentran sus padres o sus hermanos, por lo que su deseo es regresar a su hogar, “…pero no me acuerdo de donde soy…”, expresa.
Niega haber sido atropellado o golpeado, y aunque sus antecedentes médicos indican lo contrario, no lo recuerda, por lo que ante la insistencia de las preguntas, tomó con fuerza la escoba y se apresuró a barrer hasta alejarse un poco.
Arturo es uno de los 25 pacientes que se atienden en el Centro Psiquiátrico de Nuevo Laredo por diferentes causas que les ocasiones trastornos mentales importantes, pero debido a que el espacio es insuficiente y no hay los especialistas que se requieren, el tratamiento es tardado, aunque muchos se curan o son susceptibles de lograrlo.


