Modernizar la Juntas de Conciliación y Arbitraje es prioridad de Egidio Torre Cantú: Carlos Sánchez

CD. VICTORIA, Tamaulipas.- Las nuevas oficinas que albergarán a las Juntas de Conciliación y Arbitraje de la Secretaría del Trabajo serán en breve entregadas para que el personal pueda comenzar sus laborales y brindar así un mejor servicio.

De acuerdo al responsable de la Secretaría del Trabajo, Carlos Sánchez Aguilar, el proceso de modernización de las juntas constó de tres fases: la reubicación de oficinas a espacios más dignos, el abatimiento del rezago de expedientes y la mejora del proceso administrativo.

Como parte del objetivo del actual sexenio, el Gobernador de Tamaulipas, Ingeniero Egidio Torre Cantú ha priorizado la impartición de justicia y procurado la mejor comunicación y confianza entre el trabajador y el patrón, por lo que la modernización de éstas Juntas has sido una prioridad para su gobierno.

Como parte de este proceso y para efectividad de las Juntas, el responsable del despacho de la Secretaría del Trabajo, detalló que habrá una Central de Actuarios, encargados de monitorear a los funcionarios para que así cada proceso pueda desarrollarse y culminarse en tiempo y forma.

Carlos Sánchez Aguilar explicó que el retraso se debía a que al acudir ante éstas instancias tomaba como vía directa el arbitraje sin pasar antes por la conciliación de partes, lo que producía salarios caídos, largos tiempos en espera de solución y gastos innecesarios entre otros, con la modernización se pretende impulsar la conciliación y así poder evitar llegar a juicio.

Gracias a que el Gobierno del Estado reforzó el equipo humano y técnico para cubrir ésta área, así como una flotilla de automóviles que sin duda serán de gran beneficio y apoyo para los actuarios encargados de las notificaciones y el monitoreo personal de cada caso.

Sánchez Aguilar resalta que uno de los beneficios de este nuevo sistema, es que de no llegar a un acuerdo en la etapa de conciliación, los juicios serán más cortos, y las soluciones tanto para el trabajador como para el patrón, según sea el caso, será más rápido, ya que no es lo mismo pagar un juicio que duró uno o tres años, a uno que duró tres meses y en donde todos podrán continuar con su vida en un plazo menor.

De igual forma, se adquirió software que establece y mide los tiempo para un proceso rápido; desde que llega la demanda laboral, dirigiéndola a un actuario en un plazo de no más de 5 días, hacer la notificación y llevando a cabo la audiencia en dentro de los 15 días siguientes para poder desahogar las pruebas en 20 días; en total, pues un proceso no debe de durar más de 160 días, concluyó.