El título de hoy no obedece a ningún conjuro, aguamala o cosa que se le parezca. El título quiere significar que el problema del agua y su desabasto a la población de Victoria está manchando la imagen pulcra y limpia de uno de los presidentes municipales de las últimos tiempos en el ‘corazón de Tamaulipas’: la del CP Miguel González Salum (n en Cd Victoria el 8 dic. 1967).
Los analistas de la pluma, la grabadora y el video, los comentarios de café siempre fueron a favor de la simpatía de este victorense que llegó a la Silla del 17 Hidalgo con la mejor de las votaciones y que por alguna causa, la administración de la COMAPA le está haciendo perder la buena imagen lograda a través de los años.
Es cierto que Miguel González Salum hace poco más de tres meses pidió a los habitantes del poniente de la ciudad su comprensión por la limitación en el suministro del líquido vital, pero no solo han pasado casi 100 días de esa petición, sino que el área geográfica se ha extendido también y el silencio es la respuesta.
Hasta el momento algunos compañeros de la pluma y el micrófono han reportado la negativa a la expedición no solo de un boletín, sino al constante ‘no se puede’, ‘no hay oportunidad’ de lograr una declaración que explique o de la esperanza de que esto se regularizará en un tiempo determinado.
El hermetismo en la comunicación en las oficinas de la COMAPA y de la misma área en la Presidencia Municipal es tal, que ya hemos visto por lo menos a cinco vehículos particulares transportando sus respectivos tinacos para hacer depósitos de agua en los hogares de tal forma que se garantice el suministro, aún por este medio. Lo que significa entonces una salida bárbara del presupuesto familiar.
Una de las quejas constantes de los usuarios ante este desabasto, es que las familias completas se quejan de la ausencia de horarios prefijados para ‘capturar el chorrito de agua’ que la COMAPA deja pasar a los hogares, por lo que prefieren dejar la llave abierta ‘pa cuando llegue!!!’ ocasionando con ello que los medidores trabajen con aire y las cuentas se siguen incrementando.
En otras palabras, las arcas de la COMAPA siguen cobrando pero ahora no es el suministro de agua potable, sino el NO suministro y las quejas a los empleados ni crea que les hacen mella, ellos como buenos burócratas se limitan a repetir lo mismo y hasta de un mal modo a los cientos de victorenses que formados esperan escuchar algo diferente o por lo menos una esperanza, ya no una promesa de descuento.
El agua es la mancha de esta administración municipal que esperamos sea de ésas que se quitan casi de inmediato, porque de lo contrario ya sabemos que la comunidad aguanta y aguanta mucho, pero da sorpresas y de ninguna manera me refiero a acciones del tipo lopezobradorista o de los ‘atencos’, pero sí al voto electoral.
El Contador Público Miguel González Salum es del tipo de hombres que irradia simpatía natural, por ello fue Diputado Local, Regidor, Presidente del Comité de Financiamiento del PRI municipal y Consejero de su partido a partir de 2005.
Por casi cuatro años González Salum ocupó el cargo de Gerente General de la COMAPA Victoria, por lo que se presume él mismo sabe de los altibajos, recovecos y demás situaciones por las que ése organismo descentralizado puede y está pasando, amén de que por lógica simple y por sentido común se entiende de los estragos sociales que una mala administración de esta área causa.
También el Alcalde de la capital tamaulipeca es socio de cámaras y clubes como la de Comercio, Casino Victorense, Club Rotario Villa de Aguayo y del Campestre Victoria, donde el altruismo es el pan nuestro de cada día, por lo que no es comprensible que esta mancha de agua ensucie una trayectoria como la de Miguel.
El columnista Humberto Gutiérrez, recientemente publicó que “…González Salum está escribiendo la historia de la ciudad capital que gobierna, se le recordará como el Presidente que supo arreglar las calles que le habían dejado destrozadas los últimos dos alcaldes. Sin decir nombres, está en todas las mentes.”
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