Reynosa, Tamaulipas.-Ante un Juzgado de lo Penal, fueron presentados tres escandalosos quienes ahora las autoridades les resolvieron su situación legal, quedando de manera conciliatoria con la parte ofendida su caso.
Todo borlote se inició cuando elementos de Seguridad Pública Municipal, entraron en acción apresando a dos individuos identificados como Adrián Juárez Montelongo y Alejandro Flores Reyes, así como a una mujer identificada como María Villegas García, que al parecer se hacía llamar también “Santa”, personas que fueron acusadas por la señora María del Carmen González Licón, de 25 años de edad, de haber penetrado a su casa ubicada en la calle Baja California, número 703, de la colonia México Nuevo, consistente en que no solamente allanaron su domicilio, sino que provocaron destrozos y trataban de llevarse unos muebles por la fuerza.
Cabe mencionar que la denuncia considerada de emergencia y alertada a Seguridad Pública Municipal, vía telefónica por un vecino de la ofendida directa en su momento resultó de toda veracidad, puesto que al llegar la patrulla oficial con la tripulación oficial, sorprendieron a uno de los dos individuos amenazando a la habitante de la casa María del Carmen, con darle unos golpes con su gente en el caso que no le entregara los muebles que le estaba exigiendo María Villegas, persona que tentativamente se encontraba bajo estado de ebriedad e inclusive constataron destrozos en puertas y ventanas de la casa.
Obviamente que el Juez Calificador, consignó a las tres personas de referencia ante la agencia Tercera del Ministerio Público Investigadora, a cargo del Licenciado Carlos René Silva Montemayor, quien dio inicio a la averiguación previa penal.
María Villegas García, vendió un juego de comedor a la ofendida con el apoyo de los otros dos sujetos que fueron para tratar de obligar a la mujer le entregara los muebles que se había traído de su casa, pero María del Carmen González Licón, ya en plena diligencia en la agencia del Ministerio Público Investigadora, le exigió que para retirar la acusación le pagara lo convenido por el comedor, así como también le cubriera el monto total de los daños causados, hasta que finalmente llegaron al arreglo conciliatorio.