ORBE/Ma. Teresa Medina Marroquín *El regreso del PRI

“Dime y lo olvido, enséñame y lo recuerdo, involúcrame y lo aprendo”

Benjamín Franklin

Una vez que el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación dictó su fallo final sobre la elección presidencial, declarando por unanimidad infundada la impugnación con la que se pretendía su anulación y entregada la Constancia de Mayoría y Validez como Presidente Electo de los Estados Unidos Mexicanos, Enrique Peña Nieto enfrenta, ahora sí, el reto más importante de su vida.

Tiene en sus manos dos proyectos fundamentales que requieren de toda su atención y concentración: el destino de más de 112 millones de mexicanos y la consolidación del regreso del PRI a la Presidencia de la República.

Y aunque uno es de repercusión social generalizada y el otro de interés primordial de un estrato social, sin lugar a dudas ambos se conjugan para fortalecer el desarrollo de nuestra Nación.

Me explico, amable lector.

Peña Nieto recibe un país con más de 52 millones de pobres; un país con una inflación de 4.42 por ciento; un país inmerso en la falta de oportunidades laborales y educativas; un país con sueldos prácticamente estancados; un país con un poder adquisitivo devaluado y un costo de la canasta básica a la alza.

Hereda también el Presidente Electo un país con un sentimiento de luto, convulsionado por la ola de violencia que se vive en gran parte del territorio mexicano y la amenaza de un estallido social gracias a la inconformidad de políticos que manipulan las masas a su antojo y la paciencia agotada de millones de mexicanos hastiados de políticas sociales que benefician a los menos.

El nuevo titular del Ejecutivo Federal toma un Estado con una educación de niños y jóvenes insuficiente y de baja calidad; con una fuga de talentos sin precedente; con valores sociales y familiares degradados por las condiciones adversas que vivimos los mexicanos.

En síntesis, a partir del primero de diciembre de este año, Enrique Peña Nieto asume las riendas de una Nación que exige un cambio responsable y de fondo de manera urgente… y a partir de hoy está comprometido a velar por el destino de más de 112 millones de mexicanos.

El segundo proyecto, la consolidación del regreso del PRI a la Presidencia de la República, afecta en el desarrollo de nuestra Nación por la simple y sencilla razón de que somos testigos de que la derecha demostró durante 12 años su incapacidad para gobernar por y para todos los mexicanos y que la izquierda le apuesta, más bien, a una desestabilización social en las adversidades políticas.

En este sentido, Enrique Peña Nieto tiene muchas ventajas que bien capitalizadas garantiza la permanencia del PRI en Los Pinos.

Primero, ante tantas adversidades sociales, el mínimo beneficio se puede transformar en garante de confianza permitiendo una percepción de solidaridad y cumplimiento gubernamental que se reflejaría en comicios venideros.

Segundo, aunque está obligado a lograr acuerdos al interior del Congreso de la Unión, cuenta con el respaldo de una mayoría relativa en ambas cámaras legislativas.

Tercero, más de la mitad de las Entidades Federativas son gobernadas por políticos provenientes de las filas del partido tricolor.

Y, cuarto, es emanado de una entidad política que cuenta con la experiencia que se necesita para gobernar a una Nación como la nuestra, no obstante que las circunstancias han cambiado y no se puede aplicar el mismo estilo político.

En síntesis, los priistas tienen en sus manos la oportunidad de no volver a cometer los errores del pasado, errores que darían paso al retorno del gobierno que no supo dirigir a México durante 12 años o a un nuevo experimento llamado “socialismo”… Y esto es de interés nacional.

Por lo pronto en nuestra entidad, el Presidente del CDE del PRI reconoció que es tiempo de dejar atrás las confrontaciones políticas para emprender de manera conjunta, entre todas las fuerzas políticas del país, las acciones para alcanzar un mejor futuro para los mexicanos.

Ramiro Ramos Salinas, comprometió que el nuevo titular del Ejecutivo Federal “hará un gran gobierno y tendrá en Tamaulipas a un aliado más”, manifestando además que el gobernador Egidio Torre Cantú tendrá en Enrique Peña Nieto un gran aliado y el presidente electo le brindará todo el apoyo que requiere nuestra entidad, que es mucho después de la saña calderonista. Esperemos que así sea.

En fin, por ahora no me resta más que desearle una excelente semana; y recuerde ser feliz, junto a su familia será mucho más sencillo.

Hasta la próxima.

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